El 30 de enero, se ha realizado la tradicional Repoblación por La Paz en las Tablas de Daimiel. Diferentes colectivos de la provincia de Ciudad Real han celebrado el Día Escolar de la Noviolencia y La Paz en los terrenos públicos del Parque Nacional, recordando el 78 aniversario del asesinato de Gandhi. En esta celebración ya tradicional se viene desarrollando desde las movilizaciones contra el Campo de Tiro en Cabañeros y posteriormente en Anchuras.




Colectivos como Pacifistas Ciudad Real y Ecologistas en Acción Ciudad Real trasladaron a las Tablas esta iniciativa realizando a inicios del 2000 al Santuario de La Virgen de la Sierra desde donde se divisa el Parque Nacional, siguiendo en años posteriores dentro del Parque.
En un mundo donde los conflictos armados han crecido, desde Repoblación por La Paz, se propone que se respete el derecho internacional como un pilar imprescindible para la protección de la población civil y la construcción de una paz duradera, empezando por aplicarnos desde el ámbito personal y social una moral más íntegra, valiente, crítica y comprometida con los problemas que nos rodean, nuestros valores y la educación en estos principios.
En esta iniciativa abierta a la ciudadanía han participado cientos de personas y numerosos colectivos de varios puntos de España y Ciudad Real donde el deseo de Paz en el mundo se une a una acción de siembra y plantación simbólica pero donde también se materializa la recuperación del bosque autóctono. Año tras año y pese a las sequías y otras adversidades la repoblación va mostrando sus frutos y primeras sombras de lo que será, formando un espacio prometedor de bosque mediterráneo próximo a la ribera de Las Tablas, símbolo de coexistencia y diversidad. Esta siembra y plantación, es también un deseo de conciencia y educación en la resolución de conflictos sin violencia, para construir una sociedad más justa y empática.
Desde los diferentes colectivos participantes como Apus Libera, Feministas de Pueblo, Pacifistas de Ciudad Real, Ecologistas en Acción, Anea, Colectivo de Mujeres de la Plaza del Pilar y aprovechando la cercanía del 2 de Febrero Día de Los Humedales, también se quiere hacer un llamamiento a las diferentes administraciones con competencia en la gestión del espacio protegido, para que se adopten de una vez medidas más comprometidas en el marco de actuaciones para la recuperación de Las Tablas. Para ello se pide que se dote a este plan de presupuesto suficiente para que se aborde urgentemente el deslinde de los cauces de los ríos que alimentan el parque, se estipulen los caudales ecológicos de los mismos y se amplie al menos a las 20.000 hectáreas, como así propone el documento técnico de la UICN ( Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) que respalda la idea de que los “Parques Nacionales” (categoría II) deben ser áreas grandes y continuas para proteger procesos ecológicos a gran escala. En este caso, el espacio natural integral va mucho más allá de los actuales límites jurídicos del Parque Nacional, ya que debería haber incluido desde el principio de su creación en el año 1973, desde Los Ojos del Guadiana y Gigüela hasta las Tablas de Carrión, y desde la Junta de los Ríos Záncara y Gigüela hasta Las Tablas de Daimiel.
También se hace un llamamiento a la población de Daimiel y localidades vecinas para que manifiesten su oposición contra los proyectos de macroplantas de biometano que amenazan la Paz ambiental y la calidad de vida de la comarca, con un acuífero ya de por si contaminado por exceso de nitratos y con reiterados episodios de mal olor. Estos proyectos se quieren instalar en el entorno socioeconómico del Parque Nacional como es en Manzanares, Carrión y Torralba de Calatrava, destacando la que se pretende instalar en Daimiel que con las 486.000 toneladas/año es el mayor proyecto de estas características en España y probablemente de Europa, por delante de proyectos como el del vertedero de Valdemingomez en Madrid con 269.000 toneladas de residuos/año.
Por último, se hace un llamamiento a los políticos para que se haga un plan de ordenación territorial acorde a los nuevos retos y realidades sociales y ambientales que cree cultura participativa, con base científica hacia la prevención y sostenibilidad de los sistemas naturales que sustentan la economía y calidad de vida, una cultura del agua y su ordenación racional que puedan heredar las generaciones venideras para que no se siga sacrificando el futuro acosta de intereses cortoplacistas.




