Reivindicando la Constitución española

Ricardo Chamorro.- A pocos días del 6 de Diciembre, la celebración del aniversario de la Constitución, y ante los cuestionamientos a nuestra Carta Magna, es necesario recordar algunos puntos y su necesario fortalecimiento como garantía de la igualdad de oportunidades entre todos los españoles así como de la propia Nación española.

opinionEl criterio trasversal de todas las políticas e interpretaciones de la Constitución debería ser el fortalecimiento de la Nación, que a la vez es su fundamento. Cualquier pretensión de reforma de la Constitución, en cualquier caso, debería tener como planteamiento reforzar la Nación y no debilitarla.

Considero que es la interpretación de los puntos Constitucionales en clave no nacional, o el desarrollo estatutario posterior, el que ha traído el desastre administrativo autonómico, y no la Constitución en sí. Por ello, yo no soy partidario de ninguna reforma en el contexto sociopolítico actual,  pero si se hiciera una reforma debería ir dirigida a un fortalecimiento de la nación, a una interpretación plenamente nacional de nuestra Carta Magna y no una interpretación en beneficio de intereses ajenos al pueblo español, o en beneficio de las ideas políticas de los separatistas, independientemente de que sean moderados o radicales.

¿Cuáles son las bases de la Constitución Española?

La Constitución de 1978, como expresión máxima de la voluntad de superación de la Guerra civil, reconciliación y concordia nacional, compartida por la inmensa mayoría de los españoles bajo los auspicios de la Corona, se funda precisamente en la unidad de la Nación española y en el ejercicio por ella del poder constituyente. De este hecho derivan las bases de la Constitución y sus orientaciones fundamentales, resumidas en el Título Preliminar y desarrolladas en el resto de su articulado.

-Reconocimiento del ejercicio efectivo de la soberanía nacional por el pueblo español y de la legitimación democrática de los poderes del Estado. Artículo 1.2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

-Establecimiento del Estado de Derecho, con reconocimiento de los derechos y libertades, del principio de igualdad ante la ley, de la distinción de poderes y la independencia del poder judicial y de la primacía efectiva de la Constitución como norma suprema a través de la jurisdicción del Tribunal Constitucional.

-Organización de la forma de gobierno como Monarquía parlamentaria con sistema bicameral, en el que el Congreso de los Diputados, como representación del conjunto del pueblo español tiene primacía sobre el Senado, como cámara de representación territorial.

-Planteamiento de un sistema electoral proporcional que pretende la integración de las principales fuerzas políticas en el Congreso de los Diputados.

-Implantación de las autonomías territoriales como reflejo en la organización del Estado de la plural formación histórica de la unidad nacional de España, sin merma alguna de ésta ni de la igualdad ante la ley de los españoles y de la solidaridad entre las Comunidades autónomas.

La Nación española fundamento de nuestra Constitución

Artículo 2: La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles…

La Constitución se fundamenta en ella, es decir la nación es previa y tiene una identidad histórica, comunitaria, humana y cultural donde la diversidad regional forma parte de su riqueza. España es ante todo y sobre todo una realidad que se ha proyectado en la Historia. El Estado debe fomentar los lazos de unión, las identidades regionales jamás han estado enfrentadas a la identidad de España hasta que una ideología nacionalista y separadora ha pretendido imponer una historia inventada desde finales del siglo XIX.

¿Cuál es el objetivo del Estado Autonómico?

El Estado autonómico nació para modernizar y descentralizar la Administración, no para transformar España en una Confederación de naciones soberanas en trance de disolución. El objetivo del Estado de las Autonomías, tal como lo concibieron los constituyentes, es la configuración de un Estado unitario de base nacional fuertemente descentralizado en el que, junto al autogobierno de las Comunidades, se sostiene en todo momento y circunstancia la primacía del interés general sobre los particulares de grupos o territorios. Las Comunidades Autónomas han evolucionado hacia otra cosa y se han alejado del espíritu de la propia Constitución, en el ámbito autonómico sí que sería necesario dar una vuelta constitucional para frenar la desigualdad y la afrenta entre territorios, para beneficiar la igualdad de oportunidades de los ciudadanos españoles independientemente del territorio.

El Patriotismo Constitucional

Tanto en la izquierda como en parte de la derecha se trató de ridiculizar un término que se puso de moda en círculos de centro-derecha como «El patriotismo Constitucional».

Por nuestra particularidad histórica y constitucional este concepto en España, según algunas opiniones, es distinto al desarrollado por filósofos de izquierdas como el alemán Habermas que dan un carácter ciertamente abstracto a este concepto.

Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago de Compostela dice:

«En España el «patriotismo constitucional» tiene su núcleo sustantivo en la propia Nación. Ahora bien, ese «patriotismo constitucional» no sólo reivindica un pasado, una historia, la Nación, sino que también reivindica un presente y un futuro que son los que aporta la Constitución. Así es en tanto en cuanto se considera que la Constitución mejora la Nación, contiene aportaciones va liosas al acervo histórico de la Nación, siendo quizás la más relevante el sistema de derechos y libertades».

Luis Miguez Macho, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago escribía en un artículo de opinión en este diario:

«Lo que el centroderecha español, desde su base social hasta sus dirigentes, considera patriotismo constitucional es simplemente la expresión del patriotismo español dentro de los cauces constitucionales: no un patriotismo de la Constitución, sino en la Constitución.

Esta constitucionalización del patriotismo es algo imprescindible. Aunque el sentimiento natural de amor por la patria no cambie porque lo hagan los regímenes políticos, sus manifestaciones concretas se tienen que adaptar a esos cambios para no devenir obsoletas e improponibles. El patriotismo no puede expresarse igual en una democracia como la que ahora tenemos que en un régimen autoritario como el de Franco.

En democracia, la lealtad a la Constitución, como máxima expresión de una comunidad nacional que se autodetermina política y jurídicamente, forma parte del sentimiento patriótico. Esto, que sólo recientemente ha sido comprendido por el centroderecha, siempre lo han sabido los nacionalistas, que rechazan la Constitución de 1978 no porque sea mala, sino porque es la Constitución de la Nación española.»

España y la Constitución conceptos unidos

Para defender la igualdad de oportunidades, la solidaridad interterritorial y un papel de España en el mundo, los valores de nuestra Constitución y su fortalecimiento son prioridad.

Aquellos que quieran presentar reformas deben tener en cuenta su fundamento que no es otro que la Nación española, aunque desde mi punto de vista los últimos planteamientos de reforma tienden a satisfacer únicamente los intereses de los separatistas, de los insolidarios y de los caciques.

www.twitter.com/rchamode

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