Dylan Literatura

José RiveroLa concesión del Nobel de Literatura de 2016 a Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman, Minnesota 1941), entra dentro de los previsibles debates de todos los años sobre la idoneidad del premiado y sobre los excesos de la Academia sueca, repartiendo distinciones de forma oblicua y discutible. Como ya ocurriera en 1997, con el fallecido al mismo tiempo que se premiaba a Dylan, Darío Fo.
Podría decirse, por tanto, que es este un género anual muy característico, el que se produce en torno a los debates del premiado y sus aportaciones literarias y extraliterarias. Creo que eso ocurre con cierta frecuencia, como ocurriera con motivo del otorgamiento a Winston Churchill en 1953, o a Gabriela Mistral en 1947. Por no hablar de los grandes ausente del Nobel, desde Proust a Kafka, desde Borges a Cortázar.

1963 Con  la particularidad primera, de que este año no se premia a un  escritor ‘comme il faut’, sino a un cantante reconocido, que ha migrado del folk más duro al más reconocido pop multitudinario. Que ha tenido además la virtualidad, de poner en pie de cántico,m a cientos de dylanianos o dylanistas, que hasta ahora habían sido indiferentes a la carrera de los premios literarios y que ahora, ven cierto cielo abierto, como prueba visible de que la Literatura es ya otra cosa, porque obviamente, los tiempos están cambiando o ya lo han hecho. Como prueba un botón sonoro.

Y esa es la novedad que la Academia sueca ha querido destacar como mérito de Dylan en “la nueva expresión poética dentro de la gran tradición americana de la canción”, al margen de su novela desconocida ‘Tarántula’. Una tradición que viaja desde Woody Guthrie, a Pete Seger, de Phil Ochs o a Joan Baez. Y que obviamente no contaron con el mismo reconocimiento que Dylan en Estocolmo, pese a todo. Pero más vale tarde que nunca.

De igual forma que los críticos con el premio literario a Dylan, exponen a muchos otros letristas, desde el tango a la ‘chanson’, que hubieran merecido el galardón de forma anticipada: desde Leonard Cohen a John Lennon, desde Jacques Brel a David Bowie, desde George Brassens a George Moustaki. Pero se objeta en su favor que, pocos de los autores citados, produjeron la traslación de movimientos sociales y populares, con la intensidad verificada por Dylan en los años sesenta.1966

Y esas son las palabras de alguien poco inclinado al universo de Dylan, como fuera Nick Cohn en su trabajo de 1969, ‘Awopbopaloobop alopbamboom. Una historia de la música pop’, al decir que “la única diferencia es que Dylan ha llegado mucho más lejos”, que otros muchos que le precedieron.

En la medida que, en palabras del mismo Nick Cohn, “sus efectos en el pop siguen siendo tremendos: casi todos han sufrido su influencia y casi todo lo nuevo que sigue apareciendo se remonta a sus fuentes”. Circunstancia que no le impide decir que:  “Como poeta ha tenido momentos de verdadera inspiración –Gates of Eden, Vissions of Johanna– pero la mayoría de las veces me ha parecido blando y sensiblero, pasado”. No se olvide que el texto de Cohn es de un año tan crucial como 1969, cuando se reconoció a Samuel Beckett con el mismo galardón.2012

Pero esta mixtura o mescolanza, esta turbulencia de los canales clásicos y compartimentados, propia de los tiempos que cambian, hace que ya haya quien, como Sabina, pida ya, y de rebote, el Premio Cervantes para Joan Manuel Serrat. Y otros aún, pedirán el Grammy para el candidato de guardia, este sí escritor, Philip Roth.

Lo que se apunta pues, es una alteración del viejo statu quo de la vieja Literatura, por más que Fernando Aramburu apunte a que los orígenes de primera escritura fueran cantados y acompañados instrumentalmente  con una lira. Que de aquí saldría luego la Literatura. A cuyo Olimpo acaba de llegar Dylan con sus letras mojadas y ácidas, como reflejo de un tiempo silbante y equívoco.

Periferia sentimental
José Rivero

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10 COMENTARIOS

  1. Estupendo artículo. Máxime en unos tiempos en los que la Literatura con L mayuscula reposa su cadáver bajo la masiva cultura binaria del enredo social. Para mi el único capaz de competir con el yanqui es otro cano autor de universo latino: Silvio Rodríguez en cuya persona se funden y confunden el trovador y el poeta en ocasiones hasta el estremecimiento. A mi la decisión sueca me parece muy acertada.

  2. ¿A la Academia sueca se le ha pasado por la cabeza organizar un Mundo-visión?

    Así podríamos votar todos desde casa.

    Lo siento, el género predominante en la canción no es la letra, sino la música.

    Si Cela levantara la cabeza, me encantaría saber lo que diría. Debería ponerle música a La Colmena, y muy musical a don Camilo no me lo imagino.

  3. En lo musical, Bob Dylan es uno de los grandes, uno de mis artistas predilectos. Pero, francamente, estoy en absoluto desacuerdo con que se le haya galardonado con el más grande de los premios literarios, el Nobel. Sonaba desde hace años en las quinielas sin que nadie pensara en serio que se le concediera. Yo no puedo dejar de ver la arrolladora influencia de la cultura anglosajona en todo este disparate. Por qué no se premian las letras también de Serrat. Si se premia la letra despojada de música, Joan Manuel iguala y aun supera don Bob. Y desde luego en el mundo hay cientos, miles de poetas que le superan con creces. Un error, lo siento. Los premios de la música para los músicos y los de las letras para los literatos.

  4. Si Dylan traspasó fronteras no fue gracias a sus letras. En España, los devotos de Dylan fueron y siguen siendo los viejos de entre 55 y 65 castañas. Yo he escuchado sus canciones gracias a la colección completa de vinilos pertenecientes a mi padre, pero mi padre ( 56) solo habla español y un poco de francés y como él la gran mayoría de españoles de clase media de su generación . Por eso me parece de un absurdo postureo que ahora se pongan a defender los valores de sus letras gente que lo venera por su música y su voz, no por el mensaje de sus letras.
    Me pregunto quiénes harán su agosto:¿ las editoriales o las discográficas? Un absoluto disparate este Nobel. Absurtdo y disparatado.

  5. Borges, Yukio Mishima o James Joyce estarán revolviendose en sus tumbas.
    No olvidemos que Dylan ya cantó(todo muy preparado y muy fastuoso) en su día para el Papa Juan Pablo II, vamos, que es un protegido del «establishment»

  6. Rivero, como dice Valero, das caviar en cajita pequeña con cucharada de Nácar. Qué bueno eres, jodío.

    Yo no soy experto en Dylan, me gustan sus canciones y, creo que algunas letras son para darle todavía más que un Nobel.

    La cuestión es, si le dieron el Nobel de la Paz a Obama, de qué se quejan los puristas…

    Sabemos todos que esto da fama a los Nobel, que poco a poco pierden interés. Así es que, el año que viene se lo darán a un literato puro, y todos contentos…con el Murakami…

    De cualquier manera, si esto sirve para que alguna chavalada lo lea, escuche y entienda sus letras, bien dado está. Que nos come el neoliberalismo….

  7. Dylan siempre ha ido por libre en todo; prueba de que sigue siendo quien era es el ni puto caso que le ha hecho al Nobel. Él fue quien dijo aquello de «no sigas a ningún líder, y vigila los parquímetros». Quien no sigue a Dylan es uno de tantos… líderes como hay por ahí.

  8. LOS PREMIOS NOBEL SON UNA BASURA DESDE HACE TIEMPO, YA NO SIGNIFICAN NADA.

    POR FAVOR MI CIUDAD REAL.ES TE ENCUENTRO CADA VEZ MAS RANCIO, por favor más artículos criticos de opinión, más artículos abiertos al ciudadano de a pie, esto cada vez más huele a lo que se intentó alejar desde un principio.

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