Retrato burgués de la casa de doña Elisa Cendrero

ReymondeLa fisonomía de los espacios habitables no es producto del azar. Los espacios reflejan de algún modo la identidad de quienes lo habitan, a la vez que propicia determinados estados de ánimo en quien los transita. Para la reflexión o el recogimiento, ha de ser silencioso; para el estudio, requiere aire y buena luz; para el esparcimiento, ha de tener amplitud; para comer, sensación de intimidad…

La casa de Elisa Cendrero (1888-1977) –situada a unos cien metros de la Plaza Mayor de Ciudad Real –después de permanecer cerrada durante muchos años, ha sido reformada, para reabrirse y convertirse en un museo abierto al público. Lo que debe caracterizar a todo museo, o a cualquier espacio cultural, es el contenido o la temática que pueda contener. Podríamos decir, en esencia, que éste es un museo romántico en el corazón de La Mancha. Hay otras casas similares en distintos lugares de España, como el Museo Sorolla en Madrid, la Casa de Azorín en Monóvar (Alicante), la Casa Inglesa en el barrio inglés de Bella Vista en Rio Tinto (Huelva)… Son viviendas de la burguesía local de otros tiempos – las clases pudientes de hoy normalmente se alejan de los núcleos urbanos para fijar su residencia en barrios residenciales periféricos.

Para comprender mejor nuestra propia evolución, conviene fijar la atención en cómo era la generación de nuestros abuelos, y cómo entendieron su vida e impregnaron sus criterios en la generación de nuestros padres. Al fin y al cabo son éstos últimos los que nos marcaron las primeras referencias en nuestra infancia. Por ejemplo, mi generación no vivió ninguna guerra, pero veía desfilar marcialmente a niños y elefantes en las películas de Walt Disney. Mi generación idolatraba a The Beatles, pero los jóvenes de hoy apenas reconocen el valor de este grupo que se disolvió hace 50 años.La casa de Elisa Cendrero, aunque sea de 1917, es más una casa del siglo XIX que del siglo XX. El periodo “alfonsino” fue un periodo en el que en las principales metrópolis se producía un pulso entre la tendencia estética “romántica” del siglo XIX y el progreso que se asociaba a la “modernidad”. En una ciudad española de provincias en ese tiempo, es fácil deducir que la estética de ascendencia romántica tuviera mayor presencia que el “modernismo” (aunque en la casa se puedan apreciar algunos rasgos del mismo – como en el balcón). El interior del museo de Elisa Cendrero trata de recrear las distintas estancias de una casa burguesa, con su correspondiente mobiliario (lo cual creo que está muy logrado). En la planta alta, se hallan el amplio dormitorio, el estudio, el salón comedor, el aseo (con el aguamanil – bello vocablo castellano arcaico, tan en desuso como el propio objeto), o una capilla familiar, con un impresionante altar tallado en madera. El propio diseño arquitectónico de la casa familiar, en torno a un patio interior, es propio de la arquitectura de la época.

Museo Elisa Cendrero 1En mi opinión, lo que siempre ha caracterizado a las clases altas es el status que proporciona un alto poder adquisitivo, y el lujo que ello permite. No es lo mismo lujo que ostentación. Hoy en día el concepto de lujo es más privado, más discreto: la ostentación es más propio de los conocidos como nuevos ricos. Pero antes, la ostentación era un rasgo imprescindible para distinguirse como miembro de la más alta casta social, no del proletariado (otro vocablo arcaico tan en desuso como aguamanil): la industria y la economía liberal que nacieron en el siglo XIX, permitieron el “ascenso” de clase social a gentes que no provenían de la nobleza. El coleccionismo, como forma de acaparar objetos que incrementase el valor del patrimonio familiar, era una forma de ostentación característica de estas clases. Fruto de esta forma de pensar, llevado a extremo, es el nacimiento de museos como el Metropolitan en Nueva York, o el British Museum en Londres. Pero a buen seguro que Elisa Cendrero no pensaba en la posteridad ni en la ostentación cuando iba adquiriendo su amplia colección de abanicos, ciertamente atractiva para quienes gusten contemplar este tipo de objetos. No solo abanicos: se exponen objetos variados de aquella época, como sombreros, vajillas, libros, escopetas (con bayonetas – probablemente de la guerra del Rif). Por último, habría que destacar la antigua cocina, donde además de la vieja cocina de carbón, se exponen objetos de distinto tipo (calentadores de cama, sillas de mimbre, viejos mapas, una curiosa funda de guitarra de formas rectas, útiles de trabajo, etc.), a modo de sencilla exposición etnográfica.

Mientras que la planta alta se puede entender como un museo romántico, la planta baja alberga la colección familiar de pinturas y retratos del pintor local Carlos Vázquez y otros (incluyendo uno del Teniente General Aguilera), con lo que se incrementa el fondo de patrimonio pictórico de Ciudad Real, añadiéndose a las colecciones permanentes de pintores locales como Ángel Andrade (en el Palacio de la Diputación), de López Villaseñor, o la importante colección de pintura moderna en el Museo de la Merced. Se ha dejado también libre una sala para exposiciones. En definitiva, la rehabilitación de este museo aumenta de forma interesante el número de espacios expositivos en Ciudad Real, junto con los anteriores espacios citados y el Antiguo Casino.

Ahora bien, la rehabilitación de este museo encierra otras lecturas, que son reflejos igualmente del concepto de Cultura en nuestra ciudad: la actitud de mirar más hacia atrás que hacia adelante.

Curiosamente, este museo tiene dos espacios, los cuales no se corresponden con las dos plantas, sino con la casa original y la construcción sobre la parcela contigua. Así, por ejemplo, la fachada que daba al patio trasero, con sus ventanas y sus balcones, dan ahora a un moderno espacio cerrado. Los arquitectos saben muy bien que la entrada a un espacio es un lugar clave que anuncia lo que hay en el interior. La entrada a la casa de Elisa Cendrero es perfecta. Es noble, con bellas puertas de madera, con una escalera de pocos peldaños, y un coqueto recibidor. Sin embargo se accede desde la calle a través de un trampantojo de estética contemporánea…¡cuando lo que alberga es un espacio romántico! No creo que se justifique por problemas de accesibilidad, que se podría haber resuelto sobre la entrada principal sin que ello pudiera causar ningún tipo de impacto.

Museo Elisa Cendrero 7Las largas paredes del pasillo de entrada permiten ser aprovechadas para exposiciones, y en la planta alta hay un salón de actos (que se suma a los ya existentes en el Antiguo Casino, el Museo López Villaseñor y el Museo del Quijote, también de titularidad municipal), por lo que cabe preguntarse sobre la necesidad real de la construcción de un nuevo salón de actos o de más salas de exposiciones. No obstante, este amplio parque expositivo permitiría mejorar la cualificación temática de estos espacios y diversificar la oferta. Sin embargo, las primeras exposiciones anunciadas serán sobre vino y fotografía, por lo que no logro comprender a priori cual es el concepto museístico moderno que este museo quiera albergar… salvo que siendo un espacio nuevo y céntrico en la ciudad, se le quiera dar más notoriedad albergando toda clase de actividades – habrá que ver si en detrimento de los otros espacios expositivos ya citados. El problema de la Cultura en Ciudad Real, no me parece que sea tanto de espacios de este tipo, como del uso sostenido de actividades culturales diversas. Resulta extraño hablar de arte contemporáneo estando rodeado de vestigios de un pasado bastante remoto, pero la intención es que este lugar sea la sede de un Ateneo Cultural del siglo XXI. Al parecer no había espacios más adecuados.

Algunos se quejaban de que la construcción de un Auditorio en Ciudad Real era un derroche económico, cuando el Teatro Municipal Quijano parece suficiente y adecuado a una ciudad como la nuestra para espectáculos de gran aforo o de amplio espacio escénico. Este caso no me parece tan diferente. Según como se entienda el concepto de Cultura, se asignarán los gastos en esta materia. En consecuencia, cabe preguntarse ¿se va a ampliar el presupuesto municipal para exposiciones o uso de este nuevo salón de actos, que implique una mayor presencia de actividades artísticas-culturales de nuestros vecinos?

Uno de los problemas del Ayuntamiento, reales, es la falta de espacios para albergar dependencias municipales. La adquisición de la parcela contigua a la Casa de Elisa Cendrero podría haber dado solución a ese problema. Aun desconociendo el coste total de esta obra, la tercera fase de la rehabilitación ha costado 890.000 €. Es decir, éste es un proyecto ambicioso, sin duda, que ha necesitado mucho dinero. Si de lo que se trataba era de disponer de más metros cuadrados de espacio expositivo, me pregunto si no hubiera sido mejor solución – y si no hubiera supuesto una diferencia de coste considerable – que esta parcela se hubiera dedicado a espacios administrativos, para traer aquí las concejalías que se hallan en el Antiguo Casino (de amplia tradición cultural en nuestra ciudad) y así, destinar dicho edificio para un uso plenamente cultural (no híbrido, como ahora), tal y como acordó en su día el Pleno del Ayuntamiento por unanimidad. Pero este tipo de decisiones han de tomarlas las élites políticas.

Pares y nones
Antonio Fernández Reymonde

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10 COMENTARIOS

  1. Bueno, la Cultura también es una oportunidad de análisis de ideas.
    Un nuevo espacio en la ciudad donde se realizarán encuentros culturales de carácter transversal.
    Y es que el papel de la Cultura es más imprescindible que nunca….

  2. Efectivamente, un espacio burgués y no hay mas que ver el interior de la parte de «casa» del museo para darse cuenta, pro no por eso debe ser menospreciado y no estoy diciendo que en el artículo se haga…
    Los castillos feudales también eran eso, feudales, es decir, con señores feudales, sus siervos y demás servidumbres, pero también su arte. No vamos a derribar los magníficos castillos de todos los estilos que pueblo el suelo europeo…
    Hay que ver todo con perspectiva histórica.
    Y para que no haya «confusiones o comparaciones» con otros edificios o construcciones, esta casa es bonita, a diferencia de otras construcciones.
    Del dinero empleado no hablo porque no soy ni rehabilitador ni arquitecto ni técnico en la materia.

    • Pues segunda vez que estoy de acuerdo hoy con luismario. Que sea menos sectario Luis Mario que él que escribe este articulo de opinión, es para hacérselo mirar.
      La dueña de la casa puso unas condiciones muy claras para ceder a la ciudad la propiedad. Deseaba que fuera dedicada a la cultura, que fuera un museo.
      Pero claro, el autor del articulo no lo ve adecuado, ya que una casa burguesa no es un espacio digno a su parecer. Menos mal que la casa no esta asociada en su construcción a la época de la dictadura, que sino por algunos, no la restauran.
      Ya han nombrado a Peris director del ateneo cultural, donde lo primero que ha hecho es destacar la importancia de los ateneos «obreros y libertarios», supongo que eso tranquiliza al autor del articulo.
      Habra que visitar el museo, la verdad es que parece interesante.

      • Sr. liberal, hay aspectos de la cesión de este espacio que desconozco, y puede ser que me haya inducido a error y a sacar conclusiones erróneas. Por ejemplo, he sabido, después de publicado el artículo, que lo que llamo parcela contigua, ya pertemecía a la casa, como zona de paso para llevar carruajes al patio del fondo.

        Y me parece muy bien, repito, me parece muy loable que la familia haya cedido la casa para museo y para la cultura. Pero fíjese bien en dos aspectos: primero: tan importante es el acuerdo del Pleno para el uso del Antiguo Casino, como el citado convenio entre familia y Ayuntamiento. Lo que haya valido para lo uno, bien podría aplicarse a lo otro: el uso de dependencias para servicios administrativos para la cultura, que también son imprescindibles para generar actividad cultural. El segundo aspecto, es que yo cuestiono el proyecto de la zona adyacente a la vivienda, dado que forma parte de una ciudad que ya dispone de esos servicios (salas de exposición y de actos). Por muy bien hechos que esté (cosa que no discuto), yo voy al fondo, a la duplicidad de servicios, que pueden suponer un gasto ineficiente.

        Respecto a lo de burgues, creo que debería releer el artículo, con otro talante, pues en ningún momento he introducido el matiz burgués con desprecio, antes al contrario: es el término que se utilizaba para definir a la clase alta en el siglo XIX – el pueblo, en su mayoría (excluyendo las incipientes “clases medias”) era el proletariado, y como tales, así los denomino: “viviendas de la burguesia local de otros tiempos”. Cabe pensar que los comentarios dicen más de quien los realiza que del propio artículo a comentar ¿qué tiene que ver la política o la dictadura con la casa o la familia? Yo creo que nada: la intervención de la política, en todo caso, tiene que ver con la musealizacion, y punto.

        Respecto al Ateneo, No sé por que concluye que me hace especialmente feliz que Diego Peris mencione lo del ateneo libertario. Pues mire, me da igual que se llame libertario o burgués, o nada. Me parece bien el nombramiento de Diego Peris, persona a la que conozco personalmente y a la que admiro y tengo afecto, y me parece bien que se haga un Ateneo, en lo que seguro que habrá tenido mucho que ver la opinion del Consejo Asesor de Cultura de nuestra ciudad (supongo).

        Con respecto a la familia, por si no ha quedado suficientemente claro, y dicho con toda humildad, como vecino, quiero expresar mi reconocimiento y mi gratitud por su generosa aportación a la Cultura de Ciudad Real.

  3. Más museos que botellines. Gastarse tropecientos mil euros (150 millones de pesetas en la tercera fase) en honrar la gloria de una casa palacio, con el paro y la pobreza infantil llenando calles y corazones… es un poco contradictorio viniendo de los socialistas. Pero, bueno, ellos comen a dos carrillos. Burgueses proletarios. Papá no peca.

    • El proyecto viene de lejos y el impulso mas importante se lo dio la anterior administración local. A mí me parece una estupenda iniciativa, más museos y más cuidar el patrimonio. Ojalá lo gestionen bien y sirva para dar valor a una zona de la ciudad con cierto potencial.
      Han hecho bien en terminarlo y pese a que espero que el psoe no repita a nivel municipal en bastante tiempo, siempre quedara esta administración local como la que reabrió lo que espero que sea un importante espacio para la ciudad.

      • A mí, en principio, no me parece mal la recuperación de ese edificio. Da lustre a la ciudad. Sí me parece que hay un exceso de espacios dedicados a la cultura. Hay más espacios que cultura. Yo lo que crítico es la contradicción de los muy superiores y muy mejores socialistas. Son los reyes de la demagogia. Hay que recordar su discurso sobre los desahucios y ver después como se gastan millones de euros en recuperar este casoplón de un miembro de la antigua burguesía capitalina. No tienen pudor, oiga.

  4. Muy buen artículo tanto en la descripción de los diferentes espacios como en el análisis de los pros y los contras que las novedades conllevan.
    Enhorabuena Antonio.

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