Crónica de la ruta senderista de Ecologistas desde la estación de Caracollera hasta el Río de la Cabra

Manuel Mohedano Herrero. Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia.– El domingo 19 de enero, Ecologistas en Acción-Valle de Alcudia ha realizado una ruta senderista que comenzó en la estación de Caracollera y llegó hasta el Río de la Cabra, en el Valle de Alcudia.

Queríamos comenzar las rutas de este año con una muy bonita que se desarrolla junto al río Montoro, desde el Molino Flor de Ribera hasta la cueva de la Hoz del Montoro: una vez reconocida la ruta y solicitado y concedido el correspondiente permiso por el Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona, en cuyo territorio se encuentra la ruta, nos informan que se va a realizar en la misma fecha una montería en la finca situada justo por donde transcurre nuestra ruta, en la margen opuesta del río Montoro. Ante la perspectiva de realizar el recorrido bajo el peligro y las molestias de los disparos y las jaurías, decidimos aplazarla para más adelante y en su lugar efectuar la que transcurre entre la estación de Caracollera y el río de la Cabra, ya en el Valle de Alcudia.

Nos trasladamos en coches particulares hasta la citada estación y desde allí nos preparamos para iniciar la ruta, que comienza con una empinada subida hasta el puerto de Caracollera que, aunque comienza junto a unos buenos ejemplares de pinos de repoblación, enseguida el camino queda flanqueado por chaparros, encinas, quejigos, jaras, brezos, madroños y demás muestra del bosque mediterráneo. Según vamos ascendiendo, las vistas sobre el valle del río Valdeazogues, la pequeña localidad de Sendalamula y la Sierra del Torozo se van haciendo cada vez más extraordinarias, hasta llegar a lo alto del puerto, donde, aunque la mañana está gris, fría, nublada y a ratos amenazando llovizna, la altura nos permite contemplar la parte central del Valle de Alcudia, a pesar de las nubes que nos ocultan las zonas más lejanas.

El camino comienza a descender hacia el valle y enseguida cambia el matorral por el bosque de encinas adehesado, típico del Valle de Alcudia. Nos detenemos a contemplar algún ejemplar de encina con evidentes signos de haber sido alcanzada por un rayo, cuyo trazo podemos seguir a lo largo del tronco. También nos llama la atención el característico trompeteo (grus-grús) de las grullas a lo lejos, aunque más tarde tendremos ocasión de verlas sobrevolar en formación sobre nuestras cabezas. El camino cruza una de las muchas vías pecuarias que recorren el valle, cerrada con puerta canadiense y valla, una redundancia. Siguiendo el recorrido llegamos hasta la orilla del río de la Cabra, con un aceptable caudal, a pesar de las poco abundantes precipitaciones de los últimos tiempo; una breve parada e iniciamos un corto recorrido por la margen del río hasta que una valla que cruza a lo ancho todo el cauce nos impide seguir avanzando, aunque sí nos permite conocer la máxima altura que en algún momento de crecida han alcanzado las aguas, por los restos de hierbas que hay enganchados en los alambres más altos.

Como empieza a caer una ligera llovizna, ante el temor de que pudiera aumentar de intensidad, iniciamos el regreso por los mismos derroteros que hemos traído y decidimos posponer la comida hasta que lleguemos de nuevo a la estación de Caracollera, como así hacemos. El tentempié y un café posterior en un local de la estación de Veredas, en buena camaradería, ponen fin a esta primera ruta del nuevo año.

Relacionados

ESCRIBE UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí


spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img