Mujeres que rompen estereotipos en el Complejo Industrial de Repsol en Puertollano

El sector industrial ha sido durante décadas uno de los sectores productivos donde la presencia de la mujer ha sido minoritaria. El acceso de las mujeres a una formación más técnica, el aumento de las vocaciones científicas y técnicas y el desarrollo de políticas de igualdad en las empresas ha posibilitado que existan trabajadoras en diferentes industrias que ‘rompen moldes’.

Pepi Sánchez

Repsol apuesta por la igualdad de género y la diversidad en términos de equidad con el objetivo de aprovechar todo el talento disponible en el mercado. En 2020 más del 51% de las nuevas incorporaciones a la compañía en todo el mundo fueron mujeres. Además, Repsol tiene un compromiso con el liderazgo femenino: hoy el 31% de las mujeres que trabajan en la compañía ostentan puestos de liderazgo y el objetivo establecido en el Plan Estratégico 2021-2025 es alcanzar al menos el 35%.

En el Complejo Industrial de Repsol en Puertollano, el 27% de los líderes son mujeres con puestos de responsabilidad, dirigiendo equipos. El porcentaje de mujeres que trabajan en el centro industrial de Puertollano se incrementa cada año y actualmente el 51% de los profesionales que se incorporan a su plantilla son mujeres.  Ocupan todo tipo de posiciones: operadoras de área, de panel, jefas de turno, supervisoras de mantenimiento en diferentes especialidades, jefas de planta.

Son mujeres con profesiones muy técnicas, altamente cualificadas, que evidencian que se pueden romper estereotipos. Pepi Sánchez, encargada de Equipos Estáticos en el área de Refino, Cristina Rubio, operadora de área de la planta de Polioles en Química, Marian de la Torre, operadora de área de Destilación en Refino y María del Carmen Cuevas, técnico de operación en la planta de Propileno en Química, son buen ejemplo de ello.

Cristina Rubio

Visibilizar el talento femenino

Dar visibilidad al talento de las mujeres en las empresas es clave para avanzar hacia la igualdad. Pepi Sánchez, por ejemplo, es una de las primeras mujeres que ocupa el puesto de supervisora de equipos estáticos. Ella se encarga de verificar la reparación de diferentes equipos y trabaja en tareas relacionadas con la mecánica. Para ella, su trabajo es su pasión, “me encanta, me aporta mucho, venir contenta a tu trabajo es muy motivador”. En su opinión las profesiones no entienden de género, cuando las oportunidades son las mismas, “hombres y mujeres tenemos las mismas posibilidades de lograr idénticos resultados”, apunta.

En su equipo de trabajo, formado mayoritariamente por hombres, no existe diferencia, “mis compañeros me han ayudado mucho, mis jefes, nunca ha sentido que fuera diferente”, algo que siempre le ha ayudado a sentirse cómoda con su profesión.

Por su parte, Marian de la Torre, se siente “orgullosa” de pertenecer a una empresa como Repsol. El trato diario, en el trabajo, “es excelente, aquí no se mira si eres hombre o mujer, todos somos buenos compañeros y sabemos cuál es nuestro trabajo”. Dice no haber sentido ninguna discriminación, ni tampoco trato de favor, lo que ratifica su compañera en el área Química, Cristina Rubio.

Para Cristina, su trabajo le aporta “muchísimo conocimiento, siempre se aprende algo nuevo” porque lo fundamental es “que trabajamos en equipo”, un equipo multidisciplinar y diverso. La valía de un trabajador explica “no se mide por ser hombre o mujer, hay otras muchas consideraciones, como el esfuerzo y el empeño que pongas”.

Marian de la Torre

María del Carmen Cuevas es otra entusiasta de su profesión y nunca ha sentido tener ninguna dificultad en su puesto de trabajo. “Creo que, en Repsol, en el puesto de trabajo que ocupo, existe un desarrollo idéntico para hombres y para mujeres. A pesar de que es cierto que sigue habiendo mayor representación masculina en el complejo, no he tenido trato diferencial. Con los compañeros es indiferente el género que tengamos y para nada, para nada he sentido un trato discriminatorio”.

Apostando por la conciliación

Repsol apuesta por entornos de trabajo flexibles, a través de medidas dirigidas a la autogestión del tiempo, con foco en la productividad y la eficiencia. Jornada flexible, jornada intensiva, trabajo en remoto o la posibilidad de reducción de jornada son algunas de las medidas que ha implementado la compañía y de las que se pueden beneficiar hombres y mujeres por igual.

En el caso de los trabajos a turnos, Marian explica que “no hay ningún problema, tienes un cuadrante que te permite organizar tu vida acorde a los turnos que llevas, tienes tus descansos y te lo puedes cuadrar todo bastante bien”.  Cristina, que también trabaja a turnos, asegura que “la empresa te ofrece un abanico muy amplio de posibilidades y eso supone una ventaja muy importante”.

Futuras generaciones

Las cuatro son conscientes de que desde su posición y vocación pueden servir de referentes a otras mujeres, sobre todo, a las que están comenzando su andadura profesional. Para todas, la formación es la clave: “que se formen; que luchen por sus aspiraciones y que elijan una profesión que les guste”, explica María del Carmen Cuevas.

María del Carmen Cuevas

“Lo que deben hacer es formarse, tirar hacia delante, todo lo que puede hacer un hombre lo puede hacer una mujer”, apunta Pepi Sánchez.

Marian de la Torre anima a las generaciones futuras “a que no se pongan límites” y Cristina Rubio asegura que “tienes que confiar en tu valía, en tu esfuerzo, y así los resultados siempre llegan”.

Relacionados

spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img