Argamasilla de Calatrava vivió ayer tarde uno de sus momentos más entrañables con el tradicional homenaje a la persona de mayor edad de la localidad, reconocimiento que en esta ocasión ha recaído en Eduardo García Ramírez, a quien a sus 99 años se le manifiesta todo el aprecio por cuanto se le sigue llamando afectuosamente como Eduardillo.








Junto a familiares, recibió el cariño de casi 400 vecinos y de autoridades que encabezaron el alcalde Jesús Ruiz en lo local y el vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, así como las diputadas nacional y provincial, Cristina López y Esther Mora, o los delegados provinciales de Fomento y Desarrollo Sostenible, Manuel Alcorocho y Casto Sánchez, compartiendo además una merienda con alegre broche musical.
Durante la cita enmarcada en la Semana de los Mayores 2025 que está desarrollando durante todos estos días el Ayuntamiento rabanero, su máximo responsable dedicó unas muy sentidas palabras al protagonista ya cerca de su condición de centenario, “una persona muy especial”, enfatizó.
Ruiz Valle recalcó que Eduardo “es un hombre de campo, sencillo, cercano, que ha dedicado toda su vida a trabajar, a su familia y a sentir con orgullo las raíces de su pueblo. Con su vida y su ejemplo, representa lo mejor de lo que somos. Gracias, Eduardo, por todo lo que nos has dado”.
Nacido el 15 de junio de 1926 en el seno de una familia de agricultores, Eduardo fue el menor de tres hermanos. Con solo 14 años conoció a la que sería su mujer y compañera de vida, Manuela Rodríguez Carbonero, con quien se casó siendo muy joven para formar una familia que creció con la llegada de tres hijos, dos varones y una hija.
Desde muy joven, trabajó en la huerta familiar, tomando el relevo de sus padres al hacerse estos mayores. Cada temporada, sus manos sembraban cebada, trigo, chícharos o garbanzos, manteniendo vivo el legado agrícola de su familia. Para las labores del campo, contó primero con un carro de dos yuntas de mular y más tarde con un carro de varas.
La familia al completo colaboraba en las tareas de la huerta, y su mujer, Manuela, se encargaba de vender la cosecha en el mercado de Puertollano. Eduardo recordaba con claridad cómo, bien temprano, llevaban los productos en una borrica primero y más tarde en un carro, en un ejemplo de trabajo incansable.
Tras jubilarse a los 65 años, disfrutó de buena salud y de la compañía de su familia. El fallecimiento de su esposa hace tres años supuso un duro golpe, echándola mucho de menos en su casa, donde sigue viviendo atendido por sus hijos, y visitando su huerta como un lugar de recreo, manteniendo el vínculo con la tierra que labró durante toda su vida.
El alcalde, en su intervención, quiso extender su gratitud a todos los mayores, a quienes definió como “la mayor riqueza que tiene nuestro pueblo, sois memoria viva” y reconoció que “habéis levantado con vuestro esfuerzo y compromiso la sociedad en la que vivimos, a menudo con menos recursos y más sacrificios, pero siempre mirando hacia el futuro”.
Servicios a mayores y próximas inversiones
Jesús Ruiz El alcalde también tuvo palabras de agradecimiento para la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha por su apoyo a servicios esenciales como el SEPAP, ayuda a domicilio, comida a domicilio o estancias diurnas, así como a los respectivos equipos de profesionales que lo atienden.
Anunció, además, importantes inversiones municipales para mejora de recursos y espacios, como la instalación de placas solares en el Centro de Mayores y la inminente tercera fase de ampliación del mismo, que va a permitir contar un nuevo recinto para estancias diurnas e impartición de talleres.
Por su parte, el vicepresidente segundo del Gobierno regional felicitó también a Eduardo, destacando que “es un buen ejemplo de esa generación de hombres y mujeres de mucho trabajo, esfuerzo y afán por sacar adelante a su familia”.
José Manuel Caballero reafirmó el compromiso del gobierno regional con las políticas de envejecimiento activo, asegurando que “no se trata solo de vivir muchos años, sino de vivirlos plenamente, de disfrutarlos al máximo. Ser mayor no significa ser viejo, sino ser una persona dinámica con capacidad de participar y disfrutar de la vida”.
También reflexionó sobre el contexto actual, señalando que, a pesar de las dificultades y el “ruido político”, la economía avanza “razonablemente bien”, significando que esta buena marcha económica se traduzca en una mejora tangible para la ciudadanía, especialmente para los colectivos que más lo necesitan, como son las personas mayores.
Caballero subrayó que el principal compromiso del Ejecutivo de Emiliano García-Page es “blindar los servicios sociales” y garantizar políticas dirigidas a este sector de la población, de demostrando “con hechos” que la calidad de vida de quienes han construido la sociedad actual es una obligación para las instituciones.
Por su parte, Aurelio Sierra, a quien previamente el alcalde valoró su labor y la de todo el equipo que le acompaña en el Consejo de Mayores, reivindicó el papel activo de este colectivo y reflexionó sobre el valor del legado de los mayores, describiéndolos como “fuente de conocimiento, de valores y de tradiciones que nos definen como pueblo”.
En una sociedad que avanza a un ritmo vertiginoso, recordó que “el progreso no está reñido con la memoria” y que el futuro solo puede construirse sobre “raíces firmes”, pidiendo respeto y escucha para la experiencia acumulada a lo largo de los años y agradeció el apoyo del Ayuntamiento y la participación durante toda esta semana.
El acto, que se celebró en el Centro Cultural, se completó con la entrega de una placa y un ramo de flores a Eduardillo por parte del alcalde y el vicepresidente, compartiendo todos los asistentes a continuación una merienda que dio paso a la actuación musical de María Porcel con su espectáculo ‘Copleando y tributo a Isabel Pantoja y Rocío Jurado’.
Este emotivo homenaje ha sido el colofón de una exitosa Semana de los Mayores 2025 que, con la implicación consistorial, ha ofrecido actividades en un amplio abanico de opciones, entre las que se encontraron una animada exhibición de swing en el Centro Cultural, una ruta guiada nocturna por el patrimonio local, un viaje a las Lagunas de Ruidera o la visita a los estudios de Imás Televisión y Onda Cero en Puertollano.