Eduardo Muñoz Martínez.- Se ha celebrado esta mañana, en el Seminario Diocesano, la XVII Asamblea Diocesana de MANOS UNIDAS, en la que ha terminado el periodo, como tal, de Conchi Martínez García, y ha sido elegido para sustituirla, Juan José Rojo Gómez, con quien en no mucho tiempo mantendremos una entrevista.


















De acuerdo con el programa previsto, comenzaba la precitada asamblea, en la que han participado 80 personas, que trabajan para esta Organización no Gubernamental y para el Desarrollo en distintos puntos de los diez arciprestazgos de la Diócesis, con la Santa Misa presidida por nuestro Obispo, Abilio Martínez Varea, con quien han concelebrada el Consiliario de MANOS UNIDAS, Felipe Muñoz, y otros sacerdotes de diversos lugares de la geografía Diocesana. Don Abilio, a partir de las lecturas de este primer domingo de Adviento, nos situó en las tres venidas de Jesús al mundo – La Encarnación, la Aparuxia, o venida final, y la venida que se produce cada momento -, diciendo que MANOS UNIDAS, para muchos hombres y mujeres, es ese Cristo que viene cada día. Hemos de buscar la paz, porque donde hay paz hay desarrollo y esa paz ha de comenzar en el corazón de cada uno de nosotros.
En un segundo bloque de la jornada asamblearia fue el tiempo para las palabras de bienvenida de la Presidenta saliente, quien dejó claro que es el final de una etapa, que le provoca nostalgia, gratitud, riqueza interior…, reconociendo que es muy poco lo que ha dado en comparación con lo mucho que ha recibido; la admisión de nuevos miembros, cual es el caso de Juan José Cornejo, y la votación para elegir al nuevo presidente, – sólo había un candidato -, participando en el proceso 35 electores, que arrojaron un resultado de 33 síes, un no y una abstención. Rojo Gómez adelantó que seguirá el plan de trabajo actual, y procurará, si es posible, mejorarlo.
A continuación, el tesorero, Manuel Navas, informó sobre ingresos y gastos. Los primeros, – entre el sector privado y el sector público -, hacen un total de 747.489’92, con los que se pudo hacer frente a gastos generales de la delegación; gastos de gestión y administración; materiales de campaña y sensibilización; financiación de proyectos de desarrollo; proyectos de operación enlace, y cofinanciación con el sector público.
Por supuesto parte, Isidro González, hizo lo propio, – informar -, sobre la memoria de actividades realizadas: Proyectos de educación; trabajo en proyectos de desarrollo; presencia en la calle; encuentros públicos y privados; plataformas; formación; proyectos y contactos para captar fondos…, etcétera. Hay que decir que, obviamente, estos datos, – económicos y de memoria -, lógicamente corresponden al año 2024.
Tras unos minutos de descanso Fidele Podga Oikam, Coordinador del Departamento de Estudios y Documentación de los Servicios Generales de MANOS UNIDAS, presentó el Documento Base para 2026, «Paz y Desarrollo», que consta de 3 partes y una conclusión final. El documento trata de la definición y la tipología de la violencia; la violencia en nuestro mundo actual; nuestras aspiraciones hacia la paz (significado y retos); los fundamentos de nuestro compromiso por la paz; el trabajo en MANOS UNIDAS, que busca romper el círculo vicioso del hambre/pobreza; advirtiendo en la conclusión de consignas para la labor a desarrollar en el próximo año: «si quieres la paz, defiende la vida», «si quieres la paz, sal al encuentro del pobre», «combatir la pobreza, construir la paz», «si quieres la paz, defiende la justicia «, «si quieres la paz, rechaza la violencia», «el desarrollo, camino para la paz».
Aparte de unas informaciones de carácter interno, y con la clausura oficial, la asamblea finalizó con el escalofriante testimonio de Catalina Romero Fernández, responsable del grupo parroquial de MANOS UNIDAS en Manzanares, con motivo de su viaje a Ruanda.










