Un encuentro de memoria, folclore y cultura conquistó este sábado al público asistente en el auditorio municipal —más de 700 personas— y rindió un homenaje pleno al minero, a todos los trabajadores y trabajadoras que forjaron con su esfuerzo la historia de esta tierra, así como a la Virgen de Gracia, patrona y protectora de la ciudad.

En esta edición, el festival dedicó un emotivo tributo a Máximo Sánchez Ruiz, minero que trabajó como vagonero y picador en La Batosa, la última explotación minera de interior de Puertollano. Hijo y sobrino de mineros, Sánchez Ruiz formó además parte del Consejo de Administración de la empresa, representando la herencia y el compromiso de varias generaciones ligadas al mundo de la minería.
El público disfrutó de una velada repleta de tradición, música y folclore, con la participación del Grupo de Danzas Burgalesas Tierras del Cid (Burgos), el Grupo de Danzas Santa Magdalena (Madridejos, Toledo) y la Agrupación Folklórica Virgen de Gracia (Puertollano), anfitriona del evento.










