Comunicado del PSOE de Puertollano.– No solo llama «amargado, siniestro y odioso» al PSOE, sino que retuerce nuestras siglas para convertirlas en un ataque personal. Eso no es un desliz: es falta de respeto consciente. El PSOE no es odio ni envidia. Es una alternativa de gobierno real y tiene la obligación democrática de fiscalizar, denunciar e informar con hechos, aunque a algunos les duela escuchar la verdad. No solo del PSOE, también de una parte de la ciudadanía.
No es nuevo en este concejal escucharle un lenguaje soez, la descalificación y el desprecio al adversario político. Porque quien no tiene argumentos, insulta.
Quien gobierna con nerviosismo, pierde las formas. Y quien no respeta, no merece el cargo que ocupa. Puertollano merece más. Mucho más y mejor.




