Invertir en tranquilidad en Puertollano

Esther Mora Meneses. Viceportavoz del Grupo Municipal Socialista.- Perdí la cuenta de los días de lluvia, pero creo que a la mayoría nos ha pasado. Mi memoria no recordaba nada parecido en Puertollano. Días y noches de lluvia y viento intermitentes ante los que la tierra, en algunas zonas ha dicho: ¡basta!

El pasado fin de semana vimos el sol. Sentir su calor por unas horas, fue una gozada. Confieso que en mí se calmó ese miedo que se instala cuando la naturaleza se desborda. Porque, aunque en casa estuvimos y estamos tranquilos, resguardados de lo que ocurría ahí fuera, tenía unas ganas tremendas de que todo acabase. Porque en días así, el riesgo de que ocurra una desgracia se multiplica.

Me gusta ver llover. Siempre me ha gustado. Pero esta vez, no solo he visto lluvia. Y tú tampoco. Hemos visto y sentido algo que nunca antes la naturaleza nos había mostrado. A esa lluvia la acompañaba un viento rebelde que mecía los árboles del paseo, los doblaba y retorcía poniendo a prueba a los más ancianos. Y os confieso que me sorprendí pidiendo en silencio: que aguanten. Que no ocurra una desgracia. Y un segundo después pidiendo que todos nuestros servicios públicos de emergencia estuvieran preparados para ayudarnos, para salvarnos, para protegernos.

Mi hijo, cuando le preguntan qué quiere ser de mayor, contesta sin titubear, sin miedo: bombero.

El miedo lo tengo yo.

Con ese punto inevitable —y quizá egoísta— de madre que protege, no quiero que arriesgue su vida por otros. No quiero imaginarle bajo la lluvia, entre el barro, entrando donde los demás huyen.

 Y al pensarlo, me siento mal.

Porque ahí fuera, mientras yo observo desde mi ventana, hay hombres y mujeres que salen a trabajar precisamente para que tú y yo podamos seguir tranquilos. Que no piensan en sí mismas, que solo piensan en protegernos.

Y esto querido vecino y querida vecina, se sostiene con nuestros impuestos.

Durante demasiado tiempo se ha instalado la idea de que los impuestos son una carga. Pero en días como los que hemos vivido se convierten en algo mucho más tangible: en patrullas que llegan a tiempo, en bomberos que cuentan con medios, en protección civil coordinada, en planes de emergencia que funcionan.

Durante la pandemia del COVID aprendimos algo esencial: que lo público nos sostiene. Que detrás de cada ambulancia, de cada mascarilla, de cada turno doblado, hay un esfuerzo colectivo. Que contratar más efectivos, equipar mejor a nuestros servicios de emergencia, reforzar la UME o nuestros hospitales no es un gasto superfluo: es inversión en seguridad, en vida, en tranquilidad.

En la tranquilidad de mirar por la ventana mientras llueve.

Durante las pasadas semanas, mientras la lluvia y el viento golpeaban nuestra ciudad y las sirenas rompían el silencio, entendí algo con más claridad que nunca: que vivir en comunidad implica algo muy sencillo, cuidarnos unos a otros. Y hay quienes lo hacen desde la primera línea para que los demás podamos quedarnos en casa.

Ojalá nunca tengamos que comprobar hasta dónde llega su valentía.
Pero si un día mi hijo cumple su sueño y se pone ese uniforme, espero haberle enseñado también esto: que el verdadero valor no es no tener miedo, sino salir ahí fuera a pesar de él.

No olvidemos algo fundamental: detrás de cada luz y cada sirena, de cada uniforme, hay vocación, esfuerzo y también decisiones políticas que garantizan que estén ahí.

Mientras tanto, seguiré mirando la lluvia desde mi ventana. Con respeto, con gratitud. Y con la certeza de que lo público importa.

Gracias a todos y todas, porque vuestra vocación es nuestra seguridad.

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7 COMENTARIOS

  1. No invierto ni un céntimo en este pueblo ni loco, el Psoe lo dejó hecho trizas y está costando mucho trabajo y esfuerzo levantarlo, pasarán años para ello.
    En el barro y la oscuridad dejasteis el pueblo por vuestra ineptitud y arrogancia, no vengas diciendo tonterías y haciendo más el ridículo de lo que hacéis.

    • Patriotismo. En el barro y la oscuridad parece una novela. No cuela. Todo hecho os lo encontrasteis.
      Y ¿Cuantos años más necesitáis? ¿Como con el paseo?
      Prometisteis mucho y no cumplís nada de nada de lo prometido
      NOVATOS

  2. Tranquilidad en Puertollano? Cuando se controlen a los antros, en este pueblo hay un descontrol total, y se piensa que nuestro producto interior bruto, son los antros y las terrazas,

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