Elena Sánchez, la médica brutalmente agredida en Puertollano: «Han pasado tres meses y sigo en constante hipervigilancia; me siento abandonada»

Elena Sánchez, la médica de Urgencias que fue agredida hace tres meses mientras trabajaba en el Hospital Santa Bárbara de Puertollano, ha relatado, durante la presentación de los datos de agresiones del Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial, el ataque que sufrió mientras atendía en su puesto de trabajo a un paciente con síndrome de abstinencia.

«Tras salir del baño, se me acercó de frente y no pude mediar palabra porque ya me había dado un puñetazo en la sien. Me estampé contra la pared y después me dio una patada en el abdomen», ha explicado.

Según señala, tras caer al suelo, el agresor se abalanzó sobre ella, la sujetó por la cabeza y le provocó una herida en la zona parietal mientras ella pedía auxilio.

En este contexto, Sánchez ha destacado que las secuelas físicas al final se curan, pero que lo psicológico es lo más difícil. «Yo pensaba que podía con todo, pero no es verdad. Han pasado tres meses y sigo en constante hipervigilancia. Cualquier movimiento raro me hace pensar que me están siguiendo», ha afirmado.

La médica, que ha denunciado el caso, ha lamentado la falta de apoyo por parte de la gerencia de su hospital: «Me siento abandonada».

Elena Sánchez ha animado a que denuncie cualquier médico que sufra una agresión y asegura que a pesar de lo sucedido ella jamás ha pensado en dejar la profesión médica.

Cómo ocurrieron los hechos

Los hechos tuvieron lugar en la tarde del día 8 de diciembre, cuando “un varón de 46 años que permanecía en la sala de observación mostró un comportamiento errático que evolucionó súbitamente hacia una actitud agresiva contra todo el personal presente”.

En su huida, accedió a la zona privada de Urgencias, donde se encontró con la doctora y le agredió de forma brutal, golpeándola, arrojándola al suelo, propinándole patadas y puñetazos y causándole un traumatismo craneoencefálico y una herida incisocontusa que requirió sutura.

Cuando la víctima estaba indefensa en el suelo, el agresor intentó arrastrarla hasta un cuarto de limpieza, siendo finalmente reducido gracias a la intervención del personal de seguridad, sanitarios y familiares de pacientes alertados por los gritos de auxilio. El agresor huyó posteriormente del hospital por una salida de emergencia, siendo detenido por la Policía Nacional y puesto a disposición judicial.

Según ha contado durante la rueda de prensa, el paciente había ingresado en el área de observación con síntomas que requerían valoración psiquiátrica propios, según ha explicado, de un síndrome de abstinencia. “Había estado todo el día tranquilo, con el juicio clínico conservado. No parecía activado”, ha explicado. Sin embargo, a última hora de la tarde, a las 20.00h cuando la familia iba a acudir a verle, comenzó a comportarse de forma extraña.

“Lo vi hablando con las paredes y decidimos administrarle un calmante. Avisé a seguridad y fui al baño pensando que estaba en mi zona segura, la zona restringida del personal”, ha recordado.

Fue precisamente en ese momento cuando se produjo la agresión. “Cuando salí del baño, de lo que yo creía era un entorno seguro, una zona solo para el personal, me lo encontré de frente. No pude ni mediar palabra, me pegó un puñetazo en la sien y me estampé contra la pared. Después una patada en el abdomen, me caí hacia atrás y se abalanzó sobre mí en el suelo. Me cogió la cabeza y me la estampó contra el suelo tres veces”, ha asegurado conmocionada.

En el tercer golpe sufrió una herida abierta en la cabeza. “Yo gritaba ‘socorro, por favor, ayuda’. Intenté quitármelo de encima, pero tenía mucha más fuerza que yo”, ha explicado. “Me arrastró por el pasillo agarrándome del pie hasta meterme en un cuartillo de limpieza”, ha señalado la doctora quien ha explicado que “la agresión terminó cuando el familiar de otro paciente, un ángel de la guarda escuchó los gritos y acudió en su ayuda. El agresor huyó por una puerta de seguridad que estaba abierta y que no debería estarlo”.

Tal y como ha contado, perdió el conocimiento, pensó que no sobreviviría, y lo último que recuerda es “estar en una camilla con mis compañeros llevándome corriendo”, ha contado.

Tres meses después, la Dra. Sánchez Claros ha asegurado que, aunque “las secuelas físicas se curan, lo psicológico es lo más difícil. Pensaba que podía con todo, pero los médicos también somos vulnerables”.

Hoy en día aún vive con un estado de vigilia y alerta permanente. “Estoy en constante hipervigilancia. Cualquier movimiento a mi espalda pienso que me están siguiendo. Es un agotamiento constante”, ha matizado tras contar que no duerme bien desde que ocurrió el suceso. Además, tal y como ha contado, cuando cierra los ojos revive los traumáticos momentos.

La Dra. Sánchez Claros ha denunciado la falta de apoyo institucional tras la agresión sufrida. “Me he sentido abandonada por mi gerencia”, ha asegurado para después afirmar que le preguntaron “el primer día cómo estaba y como medida de seguridad pusieron una llave en una puerta”.

Por el contrario, ha destacado que, ante la falta de apoyo institucional, la profesión médica y sus propios compañeros si están ahí. En concreto, ha recibido el apoyo del Colegio de Médicos de Ciudad Real, así como del Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (PAIME), un programa de los colegios de médicos de España auspiciado por la Fundación para la Protección Social de la Organización Médica Colegial (FPSOMC) que ayuda a los médicos con dolencias psíquicas.

El vicepresidente del Colegio de Médicos de Ciudad Real, el Dr. Ricardo Campo Linares, médico de urgencias y compañero suyo en el hospital, le puso en contacto con el Colegio y desde allí tramitaron la ayuda a través del PAIME, además de facilitarle la protección jurídica.

“Gracias al PAIME no me he sentido sola en ningún momento. Tengo psicóloga y psiquiatra que me están ayudando constantemente”, ha indicado.

La doctora ha presentado denuncia contra el agresor y anima a otros profesionales a hacerlo. “Hay que denunciar y perder el miedo a hacerlo. No estamos solos”, ha subrayado para después afirmar que “sino se denuncia no se pueden acabar con estas faltas de respeto. No podemos normalizar que nos insulten, nos amenacen o nos agredan”.

A pesar de todo, ante la pregunta de si se ha planteado abandonar la Medicina ha señalado que “Nunca, jamás. Nadie me va a quitar la ilusión por esta profesión”.

Lo que si ha reclamado son más medidas de protección en los centros sanitarios porque, en su opinión, “la seguridad no puede ser un lujo, tiene que ser algo fundamental para los médicos. No puedo cuidar de los demás si yo no estoy segura en mi puesto de trabajo”.

El Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC) registró durante el año 2025 un total de 879 agresiones

El Observatorio contra las Agresiones de la Organización Médica Colegial (OMC) registró durante el año 2025 un total de 879 agresiones, lo que supone la cifra más alta de la serie histórica y sitúa el total acumulado desde que se tienen registros en 8.987 casos.

«Nos enfrentamos a una realidad validada institucionalmente, no es un incidente de un año concreto. Vemos como la tendencia continúa creciendo», ha denunciado durante la presentación de los datos el secretario general de la OMC, José M.ª Rodríguez.

En el marco del Día Mundial Día Europeo contra las Agresiones a Médicos y Profesionales Sanitarios, la OMC ha publicado estas cifras que reflejan que los médicos en España sufrieron en 2025 unas 879 agresiones, 32 más que en 2024, cuando se notificaron 847. Estos datos se han obtenido de los 324.887 médicos colegiados en 52 colegios provinciales.

«Algo hemos hecho y explicado mal en la sociedad, cuando las agresiones crecen continuamente en las profesiones sanitarias», ha lamentado el presidente de la OMC, Tomás Cobo, quien ha remarcado que este tipo de violencia es un «ataque directo» a la calidad asistencial y ha pedido que «caiga todo el paso de la ley» sobre los agresores.

Tras la pandemia, la OMC asegura que la situación de violencia en los centros sanitarios se ha cronificado con cifras que «lejos de descender aumentan levemente», por ello, ha reclamado un plan nacional para frenar la violencia contra los médicos y el resto de los profesionales sanitarios.

Las mujeres sufren más agresiones

Según los datos, las médicas sufren el 63,7 por ciento de las agresiones, mientras que solo representan el 54,8 por ciento de los profesionales colegiados, «algo que reafirma la tendencia al alza de una brecha que persiste», ha apuntando Rodríguez.

Aunque la violencia crece para ambos sexos, la OMC resalta que el incremento impacta de manera asimétrica y mas severa sobre las mujeres, a medida que año tras año aumenta el porcentaje de médicas colegiadas.

En cuanto a la edad, el 29,9 por ciento de los médicos que sufrieron agresiones eran menores de 35 años. La incidencia desciende drásticamente a partir de los 56 años y es residual a partir de los 66.

«Los profesionales jóvenes y de mediana edad son los que sostienen el mayor porcentaje de actividad clínica, por lo que soportan la máxima carga de riesgo», ha indicado Rodríguez.

Respecto a las especialidades, los profesionales de Atención Primaria padecen el 58,6 por ciento de estas acciones violentas. El 80 por ciento de los casos se produce en la consulta habitual y el 48 por ciento son de pacientes programados.

Desde la OMC también han alertado sobre el incremento de agresiones en el sector privado, que pasan del 12 por ciento al 17 por ciento en 2025.

Además, el 96 por ciento de la agresiones ocurren en pleno horario laboral. Los episodios fuera del ejercicio profesional son excepcionales, siendo solo el 3 por ciento en horario no laboral.

El perfil del agresor: español de entre 40 y 60 años

Respecto al perfil del agresor, el 50 por ciento tiene entre 40 y 60 años y son personas con plena capacidad funcional, impulsadas principalmente por conflictos asistenciales u organizativos. Asimismo, la OMC subraya que el 12,9 por ciento de los agresores supera los 60 años, lo que descarta la incapacidad mental o el envejecimiento como causa predominante.

«La mitad de los agresores son de origen español, tienen entre 40 y 60 años y un nivel cultural medio o alto. En algunos entornos se había señalado que las agresiones podían deberse a la multiculturalidad o al hecho de que el agresor fuera de otra raza o etnia, pero estos datos demuestran que no es así», ha explicado Rodríguez.

El motivo principal de las agresiones procede en un 25 por ciento de causas estructurales, mientras que el 75 por ciento son de origen asistencial. De estas, el 44,3 por ciento se deben a la disconformidad con la atención médica recibida.

Por su parte, el 81 por ciento de las agresiones son amenazas, coacciones, insultos y vejaciones. Mientras que el 19 por ciento son agresiones físicas directas, lo que supone un aumento del 8 por ciento en comparación con el año anterior.

En este sentido, la OMC señala que solamente el 48,8 por ciento de las agresiones comunicadas llegan a denunciarse formalmente, Policía Nacional, Guardia Civil, policías autonómicas y locales, juzgados y fiscalías. Asimismo, el 13,5 por ciento de los casos de profesionales agredidos derivan en una baja laboral.

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9 COMENTARIOS

  1. Cuando vienen mal dadas, no esperes que el sistema te proteja, es un sistema fallido, con unos políticos corruptos que solo miran por sus intereses.
    Mucho ánimo.

  2. Capaces son de tomar represalias por lo publicado. Poco mimo por los trabajadores, y de cara a los pacientes, a ver si meten más gente, porque las listas de esperas son de vergüenza, y meten médicos decentes, que muchos se han tenido que cambiar a CR, porque los de aquí no tiene nombre, véase el servicio trauma.

  3. De esta Gerencia que te puedes esperar, al Gerente solo le importa el hospital nueva y a la directora médica de risas y cachondeo todos los días,un desastre, y el director provincial de sanidad y concejal que tiene que decir? No va hacer ningún video

  4. Muchas veces los médicos de urgencias, hay que darles de comer a partes, por qué vaya tela. Y me cayo ya….por qué me caliento

  5. Ánimo Elena, lamento lo ocurrido, tras una agresión de este calibre, la gerencia debería de preocuparse por el estado de salud y emocional del trabajador agredido, no sólo en una ocasión, sino de forma periódica, y ofrecer recursos de ayuda, aparte de tomar medidas preventivas más eficaces, para que episodios de tal magnitud no ocurran, o ya que han sucedido, que no se repitan.
    En cualquier otra empresa, si a un trabajador le hubiese ocurrido algo tan grave, sus superiores o jefes estarían al tanto de su estado emocional y físico, y ofrecerían su ayuda y los recursos que estuvieran a su alcance.

  6. No es la única funcionaria agredida, las mujeres policías,guardias civiles, funcionarias de prisiones son agredidas físicamente y las últimas incluso sexualmente,y para la administración no existe tal hecho.Mucha pancarta el 8 M ,mucho protocolo inexistente y siempre lo que pasa en tu puesto de trabajo,lo mirarán con lupa y siempre te dirán que podías haber hecho otra actuación y que todo es por la desescalada.
    Para la administración sea el ámbito que sea, solo son números,no son personas, por tanto no esperes nada, es triste ,pero es la realidad.Todos los que están de cara al público es el precio que se paga ,ya que el complemento específico ya abona la peligrosidad ,por ende la administración entiende que en tu nómina ya viene estás «cositas aisladas «.
    Ningún ministerio y menos el de igualdad, tomará medidas, cuanto antes se quiten la venda de los ojos todas las trabajadoras, antes se pasará el desengaño.
    Son datos objetivos,donde se puede consultar las propuestas de los sindicatos mayoritarios de cada ámbito y las denuncias de los mismos.

  7. Ciudad Real está pelobrocolizado
    Quién lo despelobrocolizará
    El despelobrocolizador que lo despelobrocolize
    Buen despelopelobrocolizador será

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