El Servicio de Medicina Nuclear, en coordinación con el Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital Universitario de Toledo, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha realizado los primeros estudios a un total de 30 pacientes con el equipo de Tomografía por Emisión de Positrones (PET) digital y resonancia magnética de tres teslas (RM) desde que se pusiera en marcha el pasado mes de abril.
Con la incorporación de esta tecnología híbrida, el Hospital Universitario de Toledo completa su equipamiento de Alta Tecnología y se sitúa a la vanguardia del diagnóstico por imagen.
Castilla-La Mancha se encuentra entre las pocas comunidades autónomas que cuenta dentro de su sistema sanitario público con este equipamiento híbrido, el más avanzado del mercado en cuanto a características y prestaciones, ampliando su capacidad diagnóstica en la valoración de distintas patologías, especialmente, las oncológicas.
El nuevo PET-RM, que ha supuesto una inversión de 7,6 millones de euros cofinanciados en un 85% por la Unión Europea dentro del programa Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de Castilla-La Mancha 2021-2027, está situado en el Edificio E del Hospital Universitario de Toledo en el servicio de Medicina Nuclear.
La implantación de este nuevo equipo híbrido de última generación, dadas sus características singulares, ha requerido de un desarrollo avanzado de los sistemas informáticos de almacenamiento y organización de imágenes médicas (PACS y RIS).
Además, ha sido necesaria la formación específica de los profesionales y la organización de un modelo de trabajo coordinado entre los servicios de Medicina Nuclear y Radiodiagnóstico.
El PET-RM integra de forma completa las dos técnicas de imagen con mayor eficacia diagnóstica, lo que permite valorar, de forma más precisa, multitud de procesos patológicos. Esta integración, que reduce los tiempos y desplazamientos a los pacientes, requiere de sistemas informáticos de visualización y almacenamiento de imágenes ágiles y competentes, que faciliten la valoración e interpretación integrada de ambas técnicas por especialistas de los dos servicios involucrados en el proceso diagnóstico.
Las aplicaciones diagnósticas del PET-RM llegan a especialidades muy diversas, pero principalmente a la oncología para la detección de tumores cerebrales, tumores osteoarticulares, cáncer de próstata, de mama, colorrectal y cérvix, entre los más frecuentes. En oncología pediátrica está indicado en pacientes con tumores cerebrales, neuroendocrinos y osteoarticulares o de partes blandas, debido a la menor dosis de radiación que suministra a los pacientes respecto a la TC.
Además, existen otras aplicaciones no oncológicas donde el uso del PET-RM está igualmente justificado, como determinadas patologías cardiacas y neurológicas, siendo, en las últimas, particularmente relevante en la valoración de pacientes con demencia y epilepsia.










