Comunciado de la Plataforma Stop Biometano Socuéllamos.- La Plataforma Stop Biometano Socuéllamos, integrada por vecinos y vecinas de este municipio ciudadrealeño, muchos de ellos agricultores y viticultores, socios de cooperativas integradas en la Denominación de Origen La Mancha, ha hecho pública su indignación ante el absoluto silencio de los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen de Castilla-La Mancha, que han ignorado el manifiesto que se les envió, promovido por la DO Ribera del Duero para proteger el territorio vitivinícola de la amenaza de las macroplantas de biometano y las macro granjas.
El pasado 23 de junio de 2026, la Plataforma remitió a casi la mayoría de los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen y algunas de Indicaciones Geográficas Protegidas de la región el «Manifiesto por un territorio vitivinícola protegido de la DO Ribera del Duero», un documento que alerta sobre la concentración de macroplantas de biometano y otros proyectos industriales en el entorno de las zonas vitivinícolas, y que advierte de los riesgos para el viñedo, el paisaje, el enoturismo y la reputación de los vinos amparados por las Denominaciones de Origen.
Han transcurrido más de cincuenta días y ninguna de ellas han respondido. Ni un acuse de recibo, ni una palabra de agradecimiento, ni una comunicación que permita saber si el manifiesto ha sido tratado en sus órganos de gobierno o si, por el contrario, ha sido ignorado.
«Este silencio es inaceptable», ha declarado la Plataforma. «Mientras otras regiones vitivinícolas están dando la voz de alarma y movilizando a sus territorios para frenar este tipo de modelo industrial, las Denominaciones de Origen de Castilla-La Mancha a las que nos hemos dirigido permanecen impasibles. Su silencio no es neutralidad; es complicidad con un modelo de desarrollo que las desprecia.»
Una amenaza común en Castilla-La Mancha
La situación denunciada no es ajena a nuestra región. Castilla-La Mancha, con Denominaciones de Origen tan consolidadas como La Mancha, Valdepeñas, Méntrida, Almansa, Jumilla, Manchuela, Mondéjar, Campo de Calatrava, Ribera del Júcar y Uclés, está viendo cómo se proyectan decenas de plantas de biometano en pleno corazón de sus comarcas vitivinícolas —Socuéllamos, Campo de Criptana, Tomelloso, Arenales de San Gregorio, Pedro Muñoz, Manzanares, Valdepeñas, Daimiel, Villarrobledo, Villa de Don Fadrique y muchos otros— sin que exista un estudio que evalúe el impacto conjunto sobre los viñedos, la imagen de marca y el turismo enológico.
Las Denominaciones de Origen deben posicionarse
La Plataforma Stop Biometano Socuéllamos exige a los Consejos Reguladores de Castilla-La Mancha que:
- Tomen posición y se pronuncien sobre la amenaza que suponen las macroplantas de biometano y las macro granjas para el viñedo, el paisaje y la reputación de los vinos de la región.
- Se adhieran al manifiesto y sumen la voz de Castilla-La Mancha a la de otras regiones vitivinícolas.
- Insten a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha a una planificación territorial rigurosa que proteja el patrimonio vitivinícola.
«Las Denominaciones de Origen no son un obstáculo para el desarrollo, sino su principal garantía» , señala el comunicado de la Plataforma. «Su silencio en esta hora decisiva es inaceptable. El futuro de Castilla-La Mancha no se juega en los despachos, sino en el viñedo.»










