La Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha participado en un estudio que adapta al español y valida escalas internacionales de evaluación del equilibrio tras una lesión cerebral, lo que permitirá mejorar la rehabilitación y la toma de decisiones clínicas en relación con las personas afectadas. El trabajo forma parte de la tesis doctoral de Marta Fernández Hontoria e involucra también a las universidades de Málaga y Alcalá, entre otras instituciones.
La investigación, publicada en la revista oficial de la Sociedad Española de Neurología, ha analizado la utilidad del Balance Evaluation Systems Test (BESTest) y sus versiones reducidas en población de habla española con daño cerebral adquirido, demostrando que son instrumentos fiables y válidos para su uso en el ámbito clínico.
En el estudio, desarrollado con la participación de la Universidad de Málaga y la Universidad de Alcalá, así como con la colaboración del Centro de Referencia Estatal de Atención al Daño Cerebral (CEADAC) y la Federación Andaluza de Daño Cerebral (FANDACE), se ha llevado a cabo un proceso de adaptación transcultural de estas herramientas, originalmente diseñadas en otros contextos.
El equipo investigador, en el que también participa la profesora de la UCLM Cristina Lirio Romero, ha demostrado que estas escalas permiten medir con mayor precisión el equilibrio en personas con lesión cerebral, un aspecto clave en su seguridad y autonomía.
Las pruebas analizadas, conocidas como BESTest, Mini-BESTest y Brief-BESTest, evalúan diferentes sistemas implicados en el control postural. A diferencia de otras herramientas, estas escalas son capaces de identificar alteraciones específicas del equilibrio que pueden pasar inadvertidas, lo que facilita seleccionar tratamientos más adecuados y realizar un seguimiento más preciso de la evolución del paciente.
El estudio evidencia que muchas de las herramientas existentes no estaban suficientemente adaptadas ni validadas para las personas con daño cerebral que se comunican en español, lo que podía limitar la eficacia de la rehabilitación. La adaptación al contexto cultural y lingüístico español mejora la precisión de la evaluación y contribuye a una atención sanitaria basada en la evidencia.
Desde el punto de vista social, la investigación aborda un problema frecuente y poco visible: las dificultades de equilibrio que persisten tras una lesión cerebral, incluso cuando la persona ha recuperado la capacidad de caminar. “Estas alteraciones aumentan el riesgo de caídas y afectan de forma directa a la autonomía y a la calidad de vida”, explican las personas autoras del estudio.
El trabajo resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de la supervivencia tras ictus y traumatismos craneoencefálicos. “Disponer de herramientas de evaluación más precisas permite mejorar la rehabilitación, prevenir complicaciones y optimizar los resultados clínicos”, señalan.










