Javier María Díaz Vellón.- En una fotografía antigua de la plaza de la Provincia de Ciudad Real todavía están las mujeres de García Donaire. El agua cae, la fuente está iluminada y el conjunto conserva una presencia que muchos recordamos. En otra imagen, publicada en 2016, las figuras ya han desaparecido. Entre ambas fotografías hay una historia que Ciudad Real no debería dejar caer en el olvido.

En junio de 2013, Lanza informó de que el entonces concejal de Cultura había reconocido la pérdida de las esculturas en los almacenes municipales. Habían sido retiradas después de sufrir desperfectos y, según aquella información, tras buscarlas solo habían aparecido restos. La retirada que debía protegerlas no había garantizado su conservación.
Tres años después, el asunto volvió al pleno. MiCiudadReal.es recogió un acuerdo unánime para consolidar los relieves de la fuente. También se planteó estudiar réplicas de las figuras desaparecidas. Más de una década después, aquella noticia merece una continuación: qué se hizo, qué quedó pendiente y qué puede recuperarse todavía.
Muchos vecinos se han preocupado durante estos años por la recuperación de la plaza, y la prensa ha mantenido vivo el asunto. Esta reclamación tiene una historia compartida. Sin embargo, las figuras siguen ausentes. Las actuaciones sobre otros elementos del conjunto no resuelven esa pérdida. El interés ciudadano merece una respuesta que pueda verse en la propia plaza.


El paseo continúa por otros lugares conocidos: Cervantes en su plaza, el Quijote del Pilar, la Talaverana y las fuentes del parque de Gasset. Son obras distintas, con necesidades diferentes. Su conservación debe abarcar el conjunto completo: la figura, la peana, las inscripciones y el entorno.
En mis paseos por Gasset llevo años encontrando sin funcionar la fuente del monumento a Rafael Gasset. El resultado de su restauración tampoco me convence: a mi juicio, el conjunto ha perdido parte de la presencia que recuerdo. Quisiera conocer qué trabajos se realizaron, con qué criterios y qué necesita la fuente para recuperar su funcionamiento. También encuentro apagada la situada al final del parque y echo de menos la vistosidad de la entrada.
La Talaverana merece igualmente atención. En junio de 2021, el Ayuntamiento anunció una restauración de 10.000 euros tras los daños vandálicos de diciembre de 2020, con trabajos en el vaso, la fontanería y la cerámica. Hay que reconocer esa intervención. También pedir que se explique cómo se conserva después lo restaurado y con qué criterios se protege el carácter de la obra.
Cada cierto tiempo, un vecino como yo se detiene y se pregunta qué está pasando con nuestro patrimonio. Quizá, durante unos días, quienes lean estas líneas busquen con la mirada a las mujeres de la plaza de la Provincia, se fijen en la peana de Cervantes o comparen la Talaverana que ven con la que recuerdan. Volveremos a mirar esos lugares por los que tantas veces pasamos sin detenernos.
Después llegarán otras noticias y otras preocupaciones. La conversación se apagará. Pero las necesidades de conservación seguirán ahí.
Una revisión permite detectar desperfectos antes de que aumenten. Una pieza retirada debe quedar identificada, localizada y protegida. Una restauración necesita seguimiento. Son tareas menos visibles que una inauguración, pero de ellas depende que una obra permanezca.
El vandalismo merece reproche y obliga a prevenir y reparar. Sus consecuencias no pueden convertirse en un paisaje habitual. Tampoco el paso de distintas corporaciones municipales debe diluir la responsabilidad de actuar.
Al Ayuntamiento de hoy le corresponde explicar la situación que recibe y cómo piensa atenderla. Pido que publique o actualice el inventario de monumentos y fuentes, informe de su estado y concrete un programa de conservación con presupuesto, prioridades y calendario. Así podremos conocer los trabajos realizados y los problemas pendientes.
Dentro de unos años, otro vecino podría recuperar estas fotografías y hacerse las mismas preguntas. O quizá ya nadie las haga, porque no recuerde lo que falta. Evitarlo exige un cuidado constante, también cuando este asunto deje de ser noticia.
Nuestro patrimonio necesita una atención que dure más que nuestra indignación. Por favor, conservemos nuestros monumentos.










Menudo pegote de monumento. Anda ya.
Para pegote tu y tu cerebro de serrín, si no te gusta tu pueblo te largas.
Vete ya.
Vaya, aquí o piensas como Pancracito o se enfada el chiquitín…. jajajaja.
Mejor nos gastamos dinero en engordar pandorgos o en fomentar el maltrato animal. O en comprar parcelitas a nuestros amigotes. El patrimonio cultural de la ciudad puede esperar.
Misma opinión.
Vale ya de amigismos, fotografías y tonterías.
Señores políticos hagan las cosas por sus ciudadanos y no por su propia imagen.
No leí un carajo
Las dos puertas de acceso al parque de Gasett ( la de la entrada principal ) han sido retiradas………….y quiza corran la misma suerte que las » culonas » que lo mismo estan adornando alguna parcela de quien sabe quien………………….
Conservar, ¿el qué? … Pero si no hay nada digno de ser conservado. Sí, Ciudad Real capital fue y es víctima de los caciques que hacen y deshacen al gusto de sus bolsillos. A algunos les resultará raro pensar que la capital era como otras capitales, con sus monumentos y calles con aire manchego; de eso nada queda. Pero lo hubo; solo leer algunos comentarios de este medio dan pistas de por qué esto pasó y de por qué estamos así, auténticos garrulos con dos dedos de frente y aires destructivos de todo. No pintamos nada ni pintaremos… En cuanto al monumento de la plaza de la provincia, puede que al autor le traiga buenos recuerdos, pero eso no lo hace bonito; es un auténtico ejemplo de brutalismo mal entendido.
No leí un carajo
Existe abundante material fotográfico para hacer unas copias de las esculturas de las mujeres que en su origen tuvo la fuente. Así la fuente quedaria completa.
La fuente de la Talaverana también debe ser reemplazada en su totalidad, la actual es de muy baja calidad, aunque antes habría que poner en el entorno cámaras de vigilancia.
También requiere de una restauración el balcón del ayuntamiento, lleva demasiado tiempo con las chapas.
Es importante cuidar el patrimonio y más en ubicaciones tan céntricas como las citadas.