Laborvalía y el Voluntariado Marianistas vuelven a unir fuerzas en el área de las artes escénicas y después de dos años de intenso trabajo, este sábado llevarán a las tablas del Teatro Municipal Quijano la representación del musical “Tributo a Coco” (20:30 horas), un montaje que contará con la participación de en torno a 50 personas y para el que el lleno -sólo quedan entradas en anfiteatro- está prácticamente garantizado.
El Ayuntamiento de Ciudad Real colabora con la organización cediendo el espacio escénico donde se llevará a cabo “una función muy especial, como la que vamos a poder ver el sábado en el Quijano”, según la ha definido la concejal de Servicios Sociales, Aurora Galisteo, quien también ha destacado el trabajo de las dos entidades que van a hacer posible este espectáculo, “yo creo que esa unión es lo más bonito de esta noche, es compartir escenario, aprender unos de otros y demostrar que esa inclusión verdadera y real se construye cuando todos tenemos un lugar”. La edil también ha destacado la elección de Coco, “una película que nos habla de la familia, del recuerdo, de las personas que siguen vivas en nuestro corazón y también de la importancia de no olvidar nunca de dónde venimos”.
Alfonso Gutiérrez, gerente de Laborvalía, ha reconocido que “para nosotros es una actividad muy importante y pone en valor el trabajo que queremos hacer desde la asociación con las personas con discapacidad, no sólo en su propio beneficio sino en beneficio de toda la sociedad, en este caso a través del arte, tenemos un programa artístico que todos conocen, que es Valorarte, y luego también a través de las artes escénicas, que para nosotros es importante que la gente pueda disfrutar del enorme talento que tienen las personas con discapacidad”, además, ha mostrado su agradecimiento al Ayuntamiento por la cesión del Teatro Quijano con el deseo de “que se pueda llenar” y ha definido el espectáculo en tres palabras: “Talento, creatividad y sorpresa”.
Lo que se verá el sábado, a partir de las 20:30 horas, es el resultado de un trabajo en equipo, en el que como explica una de las responsables, Lorena Gómez, “al final, la visibilidad la tienen los chicos, que es lo que pretendemos a través del arte como el lenguaje más inclusivo que existe, pero detrás hay un equipo humano muy fuerte a la hora de organizar guiones, escenografía, vestuario, maquillaje…”, un equipo que llega hasta las 50 personas que han trabajado para “crear un espectáculo para toda la familia, para mostrar el esfuerzo y poder llegar a todos los públicos con un musical que creemos que va a calar en todos los corazones”, destacando “la magia del montaje que hemos creado con nuestros chicos”.









