Visita a la Catedral de Sevilla, la mayor de estilo gótico del mundo y una joya de la humanidad , crisol de culturas

Por José Belló Aliaga

Deseamos expresar nuestro agradecimiento al Cabildo de la Catedral de Sevilla y a Margarita López, Coordinadora de Actividades y Protocolo, por su ayuda y colaboración en la realización de este reportaje.

Comenzamos nuestra visita a la Catedral de Sevilla en el Patio de los Naranjos o antiguo sahn- elemento de la arquitectura islámica religiosa que consiste en un patio porticado- de la mezquita, que ha sido muy reformado por sus sucesivas restauraciones, aunque puede advertirse aun su estructura original configurada con pilares que sostienen arcos de herradura apuntados.

En su centro hay una fuente moderna que ocupa el lugar del antiguo sabil- palabra proveniente del árabe que sirve para designar una fuente pública-. Sin embargo, la taza superior es visigoda y es la misma que tuvo la primitiva fuente almohade, por lo que en ella se realizaban las abluciones de los musulmanes sevillanos antes de ingresar a la mezquita. De las tres galerías que originalmente tuvo el patio, solo se conservan dos al haber desaparecido la que figuraba en el lado del poniente por haberse demolido para construir la iglesia del Sagrario.

Estas galerías o naves han perdido sus techumbres originales conservándose hoy lo que queda tras reformas y modificaciones. El sector descubierto del patio posee hoy una rígida ordenación de naranjos, cuyos alcorques están conectados por medio de una red de canales que dibujan figuras geométricas y que se siguen usando para el flujo del agua. El patio tiene dos puertas que dan al exterior y otras dos que dan acceso al recinto adyacente de la Catedral.

LA GIRALDA

Después fuimos a La Giralda, que tiene la estructura clásica de los alminares almohades que se seguirá usando durante siglos en la mayoría de los campanarios mudéjares.

Está compuesta por un prisma central de base cuadrada, rodeada por los cuatro muros externos. Entre ambas estructuras se sitúan las rampas, por las que ascendimos, que en el caso de esta torre y por su gran tamaño, permitía incluso el acceso a caballo.

La decoración exterior se basa en vanos bíforos o ajimeces, bien con arcos de herradura semicirculares o polilobulados, rodeados por alfiz y acogidos por otro gran arco lobulado apuntado (túmido). En las calles laterales existen arcos murales que vistos de lejos parecen una red de rombos. La gran altura de este alminar la hace destacar de entre todas las demás influyendo su decoración en franjas verticales que le confiere una airosidad especial.

En el cuerpo de campanas, podemos apreciar los magníficos trabajos de sus ventanales, donde destacan los arcos y capiteles de ascendencia califal. El último cuerpo de la torre almohade fue sustituido por el deterioro sufrido en el siglo XVI por Hernán Ruiz mediante un remate renacentista sobre el que gira una estatua femenina de bronce de unos cuatro metros de altura que representa “la fe victoriosa” llamada el Giraldillo que da nombre a la torre.

Tras bajar por las rampas de la Giralda, pasamos ya a la catedral, fusión de estilos; almohade, mudéjar, gótica, renacentista, barroca…

PATRIMONIO ARTISTICO

La Catedral de Sevilla posee uno de los más ricos tesoros artísticos conservados en ámbitos eclesiásticos: Pintura, Escultura, Artes Decorativas, Orfebrería, Vidrieras, Tejidos. Además, de ser depositaria de la fe, posee una extensa tradición de imágenes al servicio de la transmisión de la fe que nos lleva a comprender, conocer e interpretar su patrimonio artístico.

Visita a la Catedral de Sevilla, la mayor de estilo gótico del mundo y una joya de la humanidad , crisol de culturas

LA CATEDRAL GÓTICA

RETABLO MAYOR

Preside el presbiterio de la Capilla Mayor que está situada en la nave central ocupando el tramo más solemne del recinto donde se produce el cruce de las naves principales de la Catedral.

Está considerado como el más grande de la cristiandad y una de las estructuras de madera policromada más espectaculares de su tiempo. Es obra realizada en sucesivas fases a lo largo de casi un siglo, comenzándose con trazas del escultor flamenco Pieter Dancart, quien en 1482 consiguió un retablo de casi 30 metros de alto por casi 20 de ancho, con cuatro cuerpos de altura más un banco, en horizontal y siete calles.

En 1497 aparece otro maestro al frente de la obra también de origen flamenco que se ocupó de ella hasta 1505. A partir de este momento, se registra la intervención del escultor Pedro Millán, quien, a su vez, fue sustituido por Jorge Fernández Alemán a quien ayuda su hermano Alejo, ocupándose ambos de la obra hasta 1529, año en que puede señalarse que concluye la primera fase constructiva del retablo. Una segunda fase comenzó en 1550, al decidirse en Cabildo añadir dos calles laterales formando ángulo recto con el frente principal. En estos trabajos intervinieron Roque Balduque, Juan Bautista Vázquez y Pedro de Heredia, completándose todo el conjunto en 1564.

Cristo del Millón

El retablo posee un conjunto de cuarenta y cuatro relieves y más de doscientas figuras de santos que se disponen en las pilastras que articulan el retablo. Sobre el amplio y volado dosel, configurado por casetones octogonales, se dispone una viga en cuyo centro figura una piedad flanqueada por un apostolado, obra de Jorge Fernández; corona todo el conjunto un monumental Calvario gótico del siglo XIV, conservado desde antes y que se decidió rematase todo el retablo.

El crucifijo que preside el Calvario recibe tradicionalmente el nombre de Cristo del Millón, por el millón de gracias concedidas al pueblo de Sevilla en tiempos de epidemias. Los relieves del banco del retablo son los antiguos del mismo y representan tres escenas de martirios de santos; también aparecen vistas de Sevilla y de la Catedral. En su centro, figura una magnífica escultura gótica de la Virgen de la Sede.

En el primer cuerpo del retablo aparece de derecha a izquierda, el abrazo de San Joaquín y Santa Ana, el nacimiento de la Virgen, la Anunciación, el nacimiento de Cristo, la matanza de los inocentes, la Circuncisión y la adoración de los Reyes. En el segundo cuerpo se incluyen la presentación del Niño en el Templo, el Bautismo de Cristo, la Resurrección de Lázaro, la Asunción de la Virgen, la entrada de Cristo en Jerusalén, la Sagrada Cena y la Oración en el Huerto. En el tercer cuerpo, el prendimiento de Cristo, la flagelación, la coronación de espinas, la Resurrección, Ecce Homo, camino del Calvario y el Expolio. En el cuarto cuerpo, el entierro de Cristo, las Marías en el sepulcro, la Magdalena a los pies de Cristo Resucitado, la Ascensión, bajada de Cristo al Limbo, la cena de Emaús y la venida del Espíritu Santo. En los laterales del retablo y de abajo arriba se encuentran a la izquierda las representaciones de la creación de Eva, la huida a Egipto, Cristo entre los Doctores, la Transfiguración y la Magdalena ungiendo los pies a Cristo. A la derecha figuran el Pecado Original, el Juicio Final, la multiplicación de los panes y los peces, la expulsión de los Mercaderes del Templo y la conversión de San Pablo. En los pilares que enmarcan todo el conjunto del retablo figuran ocho relieves con representación de Reyes de Israel y Judá.

CORO

Ocupa un tramo de la nave central del templo, justo al frente de la Capilla Mayor en la zona del Crucero. Se decora con muros de cantería, excepto en su frente, donde lo hace con una excepcional reja renacentista, obra de Fray Francisco de Salamanca, realizada entre 1518 y 1523; está rematada con una crestería cuyo motivo central representa el árbol de getsé.

En el interior del coro se dispone la sillería compuesta de dos cuerpos, en los que se disponen 117 sitiales tallados en madera; están realizados en estilo gótico mudéjar y representan esculturas de santos y relieves con escenas del Antiguo y del Nuevo Testamento. De gran interés es el conjunto decorativo situado en las misericordias donde aparece un amplio repertorio alegórico de los vicios, personificados en figuras monstruosas.

En la silla destinada al Rey, decorada con escudos de Castilla y León, aparece la firma del escultor Nufro Sánchez y la fecha de 1478, quedando así documentada la labor de talla. Sin embargo, a partir de 1479, el escultor Pyeter Dancart continuó trabajando en el proceso decorativo de la sillería, que no fue concluida definitivamente hasta el siglo XVI. El gran facistol que se encuentra en el centro del coro es obra renacentista y esta realizado en madera y bronce. En su ejecución participaron varios escultores, quienes lo realizaron entre 1562 y 1565; los relieves en bronce fueron fundidos por Bartolomé Morel.

Es de destacar la maestría y armonía con la que se acopla el maravilloso órgano de doble cuerpo de tubos a la estructura formal de la sillería del coro.

PORTADAS

PUERTA DE LA ASUNCIÓN

Está situada en el centro de la fachada “de poniente” o principal, con mayor proporción y solemnidad que las portadas contiguas que la flanquean.

Está dedicada a la Asunción de la Virgen, tema del tímpano y del cual deriva su nombre. Permaneció inconclusa durante siglos hasta que en 1827 el Cardenal Cienfuegos y Jovellanos decidió finalizarla.

Los trabajos fueron dirigidos por el arquitecto Fernando Rosales, quien mantuvo el estilo gótico en la configuración de los elementos constructivos, culminando su trabajo en 1833.

La decoración escultórica se realizó años más tarde, encomendándose a Ricardo Bellver, quien realizó en piedra artificial las imágenes de santos que la decoran, situando además el relieve de la Asunción de la Virgen en el tímpano de la puerta como queda expresado.

PUERTA DEL PERDÓN

Es uno de los elementos básicos de la mezquita y por donde se accedía en esa época al interior del recinto almohade y desde donde se enfilaba su nave central y el mihrab- nicho u hornacina de una mezquita que está orientado hacia La Meca y hacia donde tienen que mirar los que oran-.

Su arco de entrada conserva aún su fisonomía original con arco de herradura apuntado; la decoración de yeserías platerescas que lo recubre, fue realizada en 1522 por Bartolomé López.

El frontal de esta puerta se reformó en 1520, decorándose con un conjunto escultórico realizado en barro cocido por el escultor Miguel Florentín quien realizó las imágenes de San Pedro y San Pablo que figuran en los laterales, la Virgen y el Arcángel San Gabriel que se encuentran sobre las anteriores y el gran relieve de la Expulsión de los Mercaderes que está justo sobre el arco de la puerta.

Actualmente corresponde a la salida de la visita cultural y artística del templo.

PUERTA DE LA CONCEPCIÓN

Portada situada en el frente norte del crucero y se abre al patio de los naranjos. Es obra que quedó inconclusa en el proceso inicial de construcción del templo, permaneciendo así hasta 1887, año en que se completó con diseño del arquitecto Adolfo Fernández Casanova.

En ella, el autor se ajustó al estilo gótico del resto del edificio, por lo que, a pesar de su tardía fecha, armoniza perfectamente con lo construido en siglos anteriores. La fachada de la puerta recibe un coronamiento donde preside la imagen de Jesús como sacerdote, acompañado de sus apóstoles. Los grandes apilastrados laterales son de principios del siglo XVI.

Popularmente se llamó colorada por la policromía que la revestía en su interior a modo de decoración pictórica.

PUERTA DE LAS CAMPANILLAS

Situada en la cabecera de la Catedral en el lado izquierdo al saliente de la Capilla Real, es una portada de traza gótica adornada con esculturas renacentistas.

Está dedicada, según la decoración de su tímpano, a la entrada de Cristo en Jerusalén, correspondiendo a un grupo escultórico realizado en barro cocido labrado hacia 1520 por el maestre Miguel, quien realizó también las esculturas de profetas que figuran en las jambas.

A esta portada se le denomina popularmente como puerta de las campanillas, porque durante la construcción de la Catedral estaban allí situadas las campanillas que llamaban a los obreros a la hora de iniciar los trabajos.

PUERTA DE SAN MIGUEL

La portada de la derecha de la fachada principal está dedicada al Nacimiento de Cristo y es obra también de Lorenzo Mercadante de Bretaña. En las jambas, y ejecutados también en barro cocido por el mismo artista, aparecen los cuatro Evangelistas más San Laureano y San Hermenegildo. Las pequeñas esculturas situadas en las arquivoltas son obra de Pedro Millán.

PUERTA DEL PRÍNCIPE

Portada situada en el brazo sur del crucero por donde actualmente se accede de forma individual a la visita cultural y artística del templo. Su construcción es relativamente reciente, aunque, en su realización, el arquitecto Fernández Casanova se ciñó en su traza al estilo gótico del resto del edificio. Flanquean esta portada dos grandes apilastrados del siglo XVI.

José Belló Aliaga

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