El Gobierno de Castilla-La Mancha abre a partir de hoy a la participación de la ciudadanía el nuevo Plan contra el Cáncer de Castilla-La Mancha 2026-2030, que marcará durante los próximos cinco años las principales líneas de actuación de la región para avanzar en la prevención y el diagnóstico precoz de la enfermedad y seguir mejorando la atención, el seguimiento y la calidad de vida de las personas con cáncer.
El Diario Oficial de Castilla-La Mancha y el Portal de Participación recogen desde hoy el inicio del proceso participativo y el primer borrador del Plan, que permanecerá abierto durante 20 días naturales para que ciudadanos, entidades y plataformas ciudadanas puedan realizar aportaciones y observaciones antes de continuar con su tramitación.
La nueva estrategia regional apuesta por seguir avanzando hacia una atención oncológica integral, equitativa y humanizada, incorporando los avances científicos y tecnológicos y adaptando la respuesta sanitaria a las características demográficas, territoriales y sociales de Castilla-La Mancha.
El Plan parte de un diagnóstico detallado de la situación actual y actualiza la planificación regional frente al cáncer después de los importantes cambios experimentados en su abordaje durante los últimos años. Una evolución marcada por la renovación tecnológica, el incremento de la capacidad diagnóstica y terapéutica, el desarrollo de la Oncología de Precisión, la aplicación de herramientas digitales y de Inteligencia Artificial y la incorporación de tratamientos innovadores como la inmunoterapia y las terapias CAR-T.
A estos avances se suma la evolución de la atención al cáncer infantil y adolescente, con la consolidación de la Red de Profesionales y Expertos en Oncohematología Pediátrica y del Comité Regional de Tumores Pediátricos, así como el impulso de los cuidados paliativos dirigidos a esta población.
Cinco grandes ejes de actuación
El Plan contra el Cáncer 2026-2030 se estructura en cinco grandes ejes: promoción y prevención; atención oncológica integral y humanización; recursos y estructura organizativa sostenible; sistemas de información y evaluación; y conocimiento. A través de ellos se persigue reducir la incidencia y favorecer el diagnóstico temprano, garantizar una atención integral y de calidad, facilitar un acceso equitativo a servicios y tratamientos, mejorar el conocimiento de la realidad asistencial e impulsar la investigación, la innovación y la capacitación de los profesionales.
El primero de los ejes, dedicado a promoción y prevención, contempla actuaciones para impulsar hábitos de vida saludables, prevenir factores de riesgo como el tabaco y el alcohol, promover la vacunación frente al virus del papiloma humano y reforzar la educación para la salud. En el ámbito de la detección precoz, plantea seguir avanzando en la cobertura y participación en los programas de cribado de cáncer de mama, colorrectal y de cuello uterino, así como en el diagnóstico precoz de las neoplasias más prevalentes y en los programas regionales de detección de cáncer hereditario y consejo genético.
El segundo eje se centra en una atención oncológica integral y humanizada, desde el diagnóstico y el tratamiento hasta el seguimiento y la calidad de vida, con especial atención a las necesidades específicas de las poblaciones más vulnerables, entre ellas la población infanto-juvenil y las personas de edad avanzada. El objetivo es continuar avanzando hacia un modelo asistencial centrado en la persona y en sus necesidades a lo largo de todo el proceso de atención.
En el ámbito de los recursos y la estructura organizativa, el Plan apuesta por optimizar la organización sanitaria y facilitar el acceso a los servicios y tratamientos, garantizando una asistencia equitativa, eficiente y continuada. Este planteamiento adquiere especial relevancia en una comunidad autónoma caracterizada por la dispersión geográfica y el peso de la población rural, factores que condicionan el acceso a los recursos sanitarios.
El cuarto eje está dedicado a los sistemas de información y evaluación, con el objetivo de avanzar en la recopilación y estandarización de los datos de salud para disponer de un conocimiento más preciso de la realidad oncológica y asistencial y facilitar la evaluación y mejora continua. Para ello, el propio Plan incorpora un cuadro de indicadores y prevé la creación de una Comisión de Evaluación y Seguimiento encargada de revisar periódicamente su implantación y sus resultados.
Finalmente, el eje de conocimiento pone el foco en la investigación, el desarrollo y la innovación en Oncología, tanto para favorecer nuevos tratamientos y enfoques terapéuticos como para reforzar la capacitación de los profesionales sanitarios y mejorar la información y concienciación de la población.
Un Plan abierto a la sociedad
El borrador que ahora se somete a participación es fruto de un proceso previo de trabajo en el que ha participado un amplio número de profesionales de referencia de Atención Primaria, distintas especialidades hospitalarias de toda Castilla-La Mancha, Salud Pública y atención sociosanitaria, tanto de la Consejería de Sanidad como del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha.
Ahora, ese proceso se abre al conjunto de la sociedad. Durante los 20 días naturales que permanecerá abierto, cualquier ciudadano, persona jurídica o plataforma ciudadana podrá realizar aportaciones al borrador a través del Portal de Participación de Castilla-La Mancha.
Además, se ha habilitado una encuesta para conocer la opinión de la población sobre el cáncer y las políticas dirigidas a su prevención y atención. Entre otras cuestiones, permitirá conocer la percepción de la ciudadanía sobre los factores de riesgo, el diagnóstico precoz, los programas de cribado, las medidas que considera más eficaces para reducir la incidencia de la enfermedad y la prioridad que debe ocupar el cáncer dentro de las políticas sanitarias.
Una vez finalizada la fase de aportaciones se analizarán las propuestas recibidas y se elaborará un informe de conclusiones. El Plan contará, asimismo, con una Comisión de Evaluación y Seguimiento y con un cuadro de indicadores que permitirá analizar periódicamente el grado de implantación de las actuaciones previstas y sus resultados.










