Una triste figura emerge del tronco del viejo olmo que guarda la entrada del Gasset

Eusebio Gª del Castillo Jerez.-  Trabaja con una bata del color de la madera, por lo que a veces, a la vista del viandante, se funde con su propia obra. Francisco Ortega Fernández se afana en rescatar a golpe de gubia a Don Quijote y Sancho Panza -de momento ya se distingue al hidalgo- de las entrañas del malogrado olmo de la entrada del Parque de Gasset, uno –del que solo queda el tronco- de los dos que flanquean la entrada principal del pulmón centenario de la capital.

“Quijote y Sancho, tienen que salir… si están ahí”, bromea el artista al preguntarle por su trabajo. “Si la madera está bien, que espero que sí, poco a poco irán saliendo”, añade. quijote-olmo-1El problema puede aparecer en la parte superior del tronco, donde “hay como metro y medio podrido y hueco”. “Espero que no sea más”, dice. Mientras se toma un respiro, Francisco Ortega comenta que la madera de los olmos es muy resistente y que “con ella se hacían antiguamente los carros”.

Si todo va bien, y dependiendo de la climatología, la obra, en la que trabaja entre tres y cuatro horas diarias, estará lista en siete u ocho meses. Para su trabajo utiliza media docena de gubias, un par de mazos, y una motosierra, a la que recurre para hacer algunos cortes antes de emplear la herramienta fina.

De profesión ebanista, relata que comenzó a tallar con catorce años. Natural de Fuenllana, recaló en Ciudad Real con 23 años y, “siempre que ha podido, ha tallado”. Ortega ha firmado imágenes religiosas y carrozas de Semana Santa, y ahora que ya está jubilado “se dedica a sus cosillas”. Hace dos o tres años “le echó el ojo” al tronco de la entrada del Parque de Gasset, “en el que ya vio su escultura”. Lo comentó “por ahí” hasta que se enteraron en el Ayuntamiento y preguntaron “qué se podía hacer”.

quijote-olmo-2La madera, explica, “irá dando lo que se puede hacer”, aunque está casi seguro de que saldrá lo que tiene en mente: una escultura de dos metros de altura de Quijote y Sancho. Una vez que termine de tallarla se tratará la madera “y se dará un aceite” para protegerla.

La base
El olmo de alrededor de ciento diez años en cuyos restos trabaja este escultor fue talado en el año 2013, por recomendación de los servicios municipales al descubrir que se encontraba podrido, después de que se le partiera una rama de 400 kilos de peso y cayera junto a la puerta del parque

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7 COMENTARIOS

  1. Esta idea se podía hacer con los árboles que vayan muriendo, así se pueden talar otros personajes como un molino, Dulcinea, Alfonso X el sabio o personajes vinculados a la historia de la ciudad. Enhorabuena por la iniciativa.

  2. Lo de este hombre tiene mérito. No es Martínez Montañés, pero qué más dá.
    Con cuatro ciudadanos como don Francisco, cuánto mejor iría esta ciudad.
    Éste sí es un Ciudadano Ejemplar.

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