El sábado 12 de septiembre, durante la noche inaugural de la Feria y Fiestas 2026 de Almodóvar del Campo se rendirá homenaje a la Peña ‘Los Indomables’, otra de las formaciones que mayor recorrido vital suman en la localidad, hasta el punto de este que este año rubrican su trigésimo aniversario.
Desde el área de Festejos se subraya que “a lo largo de su trayectoria ha sido una peña siempre muy participativa desde que comenzaron con la yincana y las carrozas y hoy día acudiendo a las ferias taurinas, a las diferentes orquestas, al concurso gastronómico o al desfile de peñas”, apunta el concejal Roberto Donoso.
Fundada en 1996, este grupo de amigos demuestra que el paso del tiempo no está reñido con el buen humor pues, como refieren, la historia es la de unos chavales y chavalas que llevan juntos desde entonces para disfrutar de estas celebraciones, según reconocen, “entre risas y con mucha camaradería”.
El germen de esta agrupación surgió a mediados de los noventa en el mítico bar de Gregorio, en el entorno del Carmen. Por aquel entonces, los actuales miembros eran apenas unos niños de 11 o 12 años que quedaban algunas tardes para hacer las “traperías típicas” de la edad. De aquellos juegos y tardes de bar, surgió la idea de formalizar la peña.
A la hora de bautizar al grupo, buscaban “un nombre corto y con fuerza”, y por su juventud, reconocen que no encontraron uno mejor que el de ‘Los Indomables’. Una elección lingüística que, apunta uno de ellos a modo de portavoz, Jesús González Rey, marcó un antes y un después en las fiestas de Almodóvar por cuanto “fuimos de los primeros en incorporar el prefijo ‘IN-‘ y creamos escuela”, relata con evidente sorna y orgullo pionero.
Si algo les caracteriza es su capacidad de innovación, o al menos así les gusta recordarlo con ironía. Sus inicios estuvieron marcados por la falta de infraestructura y por lucir “camisetas con dibujos raros”. Sin embargo, poco a poco fueron subiendo el nivel hasta montar su propia versión de una discoteca de primer nivel.
“Llegamos a tener nuestra propia ‘Kubik’ con neones, láser, mesa de mezclas y máquina de humo, incluso años antes de que Maxi [nombre de pila del mentor de la sala de fiestas que trasciende la población almodovareña e integrante también de ‘Los Indomables’] construyera la de verdad justo al lado”, bromean.
A lo largo de estos 30 años, la sede de la peña ha sido un auténtico periplo nómada por el casco urbano. Porque tras dejar aquel bar junto al pilar de ‘ladroncito’, pasaron por corralones “del Prao”, una casa en la calle Laso, el mencionado local junto a la Kubik, hasta llegar a su envidiable ubicación actual.
Se trata de un local al lado de la Glorieta del Carmen que les ofrece unas “vistas privilegiadas de nuestros queridos Encierros”, y donde hoy esta familia indomable está compuesta por unos 35 componentes, con una particularidad muy realista que confiesan sin rodeos: “nunca coincidimos todos”.
En cuanto a edades, ya han superado la barrera de los 40, aunque el portavoz incidental los define a la perfección como “cuarentañeros sin madurar del todo”, de manera que a diferencia de otras agrupaciones con estrictos organigramas, “aquí no hay presidentes, tesoreros, ni jerarquías”.
La directiva es inexistente porque, sencillamente, se reparten las responsabilidades entre todos los componentes y “cada uno se organiza según lo que le corresponda”. En cambio, sí hay nombres propios y galones en los fogones, pues ‘Los Indomables’ cuentan con su “cocinero legendario”, «Fusa», quien se encarga de alimentar a todos.
Eso sí, este maestro de la cocina tiene el día libre en la “sagrada jornada de las migas”. Ese día, los mandos los toma el tío de Rocío Mañas, otra conocida ‘Indomable’. Se trat de José Luis Romero, quien, “con mucho gusto” lleva años cocinándolas, convirtiendo este relevo en toda una tradición y una ocasión muy celebrada por todos.
Aunque afirman que intentan mejorar gastronómicamente año tras año, hay clásicos innegociables que les acompañan desde la época en la que cambiaban cromos en el patio del colegio, con recetas con nombres tan elocuentes como “los chorizos ‘al infierno’” y otros más tradicionales como el magro con tomate y los macarrones.
La noticia de la distinción que se le otorga este año ha sido recibida con muchísima ilusión en el seno de la peña y al preguntarles por qué creen que este es el momento idóneo, se hace gala, una vez más, del incombustible sentido del humor que los caracteriza, mezclando su aniversario con un toque de surrealismo histórico y deportivo: “Es muy buen año para recibirla: hacemos 30 años juntos, somos campeones del Mundo, el Papa recién ‘estrenao’…”.
Con esa alegría, esa chispa intacta y sin haber “madurado del todo”, Almodóvar del Campo aplaudirá a ‘Los Indomables’, un grupo de amigos que, tres décadas después, siguen disfrutando de las fiestas con la misma intensidad que cuando planeaban traperías en el bar de Gregorio.










