Manuel Valero.- La rueda de prensa se extendió durante media hora. Muchas preguntas, ninguna respuesta salvo las esperadas. Que la policía tenía un severo problema...
Manuel Valero.- -Arsenio Ropero, de Mundo Global ¿Cree usted que la policía tiene material suficiente como para comprometerse ante la opinión pública a que detendrán...
Manuel Valero.- Todo estaba dispuesto, pero no fue el ministro sino el secretario de Estado el que compareció ante los medios. El ministro se reservó...
Manuel Valero.- -No estaría de más que todo esto sirva al menos para reflexionar sobre los contenidos televisivos. No estoy en contra de la información...
Manuel Valero.- -¿No vamos a ser capaces de echarles el guante?”, rugió el ministro del Interior.- En el despacho del ministro se habían reunido los...
Manuel Valero.- Roberto Peinado, el policía que buscaba al “justiciero del corazón” no podía dominar la tristeza. Su estado de ánimo no lo alimentaba la...
Manuel Valero.- El inspector Villahermosa se arrebujó la camisa, se subió el pantalón y se colocó la americana. Aún restallaban las palabras de Rita Rovira...
Miraban la televisión. En el despacho del inspector jefe, quietos, como estatuas, sin mover un musculo, todos miraban la televisión. Ante sí, tenían a...
En el taller estaba todo: útiles de maquillaje, pelucas, ropa, fotos, revistas, notas, latas de silicona y otros productos que utilizados con habilidad podían...
Tampoco se detuvieron en minucias. Los dos policías salieron con rapidez del coche, entraron en la tintorería, se identificaron. Roberto sacó la factura y...
Manuel Valero.- Peinado y Ortega llegaron al teatrillo Cajablanca una hora antes de la función de la tarde. Entraron sin contemplaciones y preguntaron por...
Manuel Valero.- -Tengo aquí una cosa que puede distraerte, cariño.-
Gloria se acercó al sofá donde Roberto, abandonado a su propio peso más que bien...
Manuel Valero.- -Pensaba que no sería necesaria una nueva entrevista, amigos, pero como les dije la primera vez, los policías son amigos de las personas...
Manuel Valero.- Roberto, Ortega y Ropero acodados en la barra por este orden tomaban su bebida personal que Julián, el camarero les había preparado conforme...
Manuel Valero.- La desolación brincaba de la policía a los estudios de televisión y de éstos, transformada en sugerente intriga, a las audiencias millonarias...
Manuel Valero.- Todos se acercaron a la pantalla del ordenador y constataron que, efectivamente, un hombre que se correspondía a la descripción de la...