Villa Real: Del Topos al Logos (XXVI)

José RiveroEl intervalo comprendido entre 1963, fecha de aprobación del Plan General de Ordenación Urbana, y 1973, fecha de aprobación definitiva del Plan Parcial del Casco dentro de Rondas (PPCR), va a sentar las bases operativas y normativas del futuro en marcha. Futuro en el que se destacan las nuevas aportaciones edificatorias[1] y las demoliciones que se abren paso[2] en una secuencia encadenada y ya imparable desde 1959. Que pudo ser leída así: “El futuro urbano de nuestra Capital se encauza sensiblemente por caminos de belleza y modernidad indiscutibles. Ejemplo de ello es la nueva Avenida del Imperio, ayer destartalada calle, y la futura Avenida del Rey Santo, que ya ha iniciado su trazado en la parte más céntrica. Otra de las facetas notables en el progreso urbano de Ciudad Real, se ob­serva en la transformación y renovación, paulatina pero constante de sus edificios. De aquellas casitas de una planta, con más aspecto rústico que urbano, ya van quedando pocas que disfrazan su vejez con afeites de periódicos jalbiegos. En casi todas las calles existen ya nuevas edificaciones más mo­dernas y de mayor altura, que contribuyen con su airoso trazado al mejor aspecto urbano de la Capital. De pocos años a esta parte, se aprecia una mejoría considerable en cuanto a construcción se refiere. Dejando a un lado las edificaciones par­ticulares, muy numerosas y bellas en su mayoría, la construcción de edifi­cios públicos y oficiales ha sido y es contribución muy considerable al progreso urbanístico de nuestra Ciudad.”[3]

rv_59vfh   En 1956 quedaba aprobada la ley de Régimen del Suelo y Ordenación Urbana; en el preámbulo se explicaban las razo­nes que habían motivado la necesidad de tal aparato legisla­tivo. Ciertamente lo que se pretendía era ejercer algún control sobre los primeros síntomas de un crecimiento urbano desordenado, estableciendo las distintas figuras técnico­-jurídicas del Planeamiento. Y así podíamos leer que: “La ac­ción urbanística ha de preceder al fenómeno demográfico, y, en vez de ser su consecuencia, debe encauzarlo hacia lugares adecuados, limitar el crecimiento de las grandes ciudades y vitalizar en cambio los núcleos de equilibrado desarrollo, en los que se armonizan las economías agríco­las, industrial y urbana, formando unidades de gran estabilidad económico-social”.  Consecuencia, pues, de la entrada en vigor de la Ley del Suelo, iba a ser la redacción del Plan General de ordenación Urbana (PGOU) de 1963. Dicho Plan, como la generalidad de los que se realizan aquellos años, se limitaba a recoger los crecimientos habidos fuera de Rondas, procediendo a una zonificación muy escueta de la ciudad. Zonificación, necesario es advertirlo, no siempre res­petada en posteriores actuaciones.rv_1964

Es decir la validez del PGOU de 1963 se reducía a lega­lizar y sancionar jurídicamente las tendencias de los crecimientos urbanos anteriores a su entrada en vigor. Basta de­cir que solamente se desarrollaran dos Planes Parciales: El Plan Parcial de la Granja (inicialmente con 6 Ha y destinado a edificación residencial extensiva) y el Plan de Refor­ma Interior del Casco dentro de Rondas (aprobado inicialmente en Diciembre de 1973 PPCR). rv_ALINEACIONES-PLAZA-TOROS-1Justamente será en este último Plan Parcial donde se librará la batalla sostenida de construcción y destrucción de la ciudad. Llama la atención, por ello, los dos desarrollos que se verifican dentro del PPCR, como serían las Alineaciones introducidas en el viario, y los sectores de edificación Semi-Intensiva. En el primer caso, la pretensión era la de obtener más latitud de calle, para posibilitar una altura edificable superior. La propuesta de ordenación de los sectores de Semi-Intensiva, establecidos en lo que podríamos llamar ‘corona periférica’, trataba de crear grandes patios de manzana, limitándose consecuentemente los aprovechamientos edificatorios y proponiendo una imagen urbana alternativa; que obviamente acabaría por disolverse, al transformarse finalmente todo el Casco dentro de Rondas como Sector Intensivo.

Teniendo en cuenta que va a ser en la década de los 60 en la que el hecho edificatorio va a alcanzar el índice más alto de los últimos años, y añadiendo que casi todo el cre­cimiento edificatorio se va a producir sobre el Casco Antiguo, podemos tener una idea aproximada de lo que supuso el citado PGOU de 1963, y su posterior desarrollo en el Plan Parcial de Reforma del Casco dentro de Rondas. Curiosamente, quedara aprobado éste, a fines de 1973, con un casco sometido ya a un proce­so imparable de destrucción y alteración. El fenómeno propiciado por el PGOU, había sido el de la progresiva densificación del Casco Urbano, cuyas últimas conse­cuencias pretenden ser uno de los puntos de partida del Plan General Municipal de 1977, sin que este último Plan introdujera elementos correctores, capaces de controlar el de­terioro progresivo operado en el Casco.

rv_PM1964La permisividad propiciada por el PGOU de 1963, favoreció las distintas operaciones de renovación urbana, en las que se derribaron los antiguos inmuebles, para levantar pos­teriores edificaciones de nueva planta con alturas cada vez superiores. Esto juntamente con las expectativas de acumulación de plusvalías sobre los solares, produjo una profunda mutación en la morfología urbana y en la tipología edifica­toria.

La apuesta de la transformación en marcha, venía avalada, por contra, por otros muchos trabajos, sin que en ellos se expliciten demasiadas razones para ese impulso, que a veces era un impulso ciego, destructor y casi furioso[4]. La producción teórica de los sesenta, trataba de modularse desde unos rudimentos temáticos, para dar el pistoletazo de salida y justificar el horizonte abierto desde 1955. Son los casos del Alcalde Ballester [5] , de José Gutiérrez Ortega [6] o de Dulce Ramírez Morales[7] entre otros muchos nombres erigidos en propagandistas del ‘Crecimiento y desarrollo’.


[1]  El edificio de la torre del Pilar categoriza a Ciudad Real. Lanza, 18 febrero 1969. Cubre aguas el edificio de Sindicatos. Lanza, 9 mayo 1971. Así será el Polígono del Torreón del Alcázar. Lanza, 17 junio 1972. Nuevo edificio del Banco de Bilbao. Lanza, 5 julio 1972. Nuevo Hospital Coreysa. Hoja del lunes 12 marzo 1973. El edificio de los Ministerios. Lanza, 14 septiembre 1973. Así será el Colegio Universitario. Lanza, 28 enero 1974.

[2] Adiós al Proyecciones. Lanza, 5 enero 1966. Comienza el derribo del Ayuntamiento. Lanza, 11 marzo 1972. Adiós a la Audiencia. Lanza, 15 agosto 1973. Comienza el derribo del Teatro Cervantes. Lanza, 11 noviembre 1973. Al fin derribos: Casa de Vicente Rubio. Lanza, 27 septiembre 1974.

[3] S.A. Folleto Feria y Fiestas, 1959.

[4] Honda transformación de Ciudad Real en los últimos 20 años. Lanza, 1 abril 1959. La transformación urbana de Ciudad Real. Lanza, 13 agosto 1959. VV.AA. Ciudad Real, su historia y la moderna urbanización. Ibídem

[5] Ballester Fernández A. Cambios en Ciudad Real. Boletín de Información Municipal nº 14, 1964. Nuestra vieja ciudad. Boletín de Información Municipal, nº 19, 1965.

[6] Gutiérrez Ortega J. Planificación de ciudades. Boletín de Información Municipal, nº 22,1966.

[7] Ramírez Morales D. Ciudad Real en los XXV años de paz. Boletín de Información Municipal nº14, 1964. Ciudad Real en XXV años de paz. Se ha hechos más en este periodo que en un siglo. Lanza, 14 agosto 1964. Rango y evolución de la capital de La Mancha. Hoja del lunes, 8 mayo 1967.

Periferia sentimental
José Rivero

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1 COMENTARIO

  1. 🙂

    Me ha gustado la foto azul de la Plaza de la Provincia en plena construcción. (por supuesto el texto, faltaría más).

    Deberíamos volver a este tipo de organizaciones gremiales para viviendas, pensiones, alimentos y vacaciones y que se quede el Gobierno con su desgobierno. Seremos unos anarquistas aburguesados de primera!

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