ERE en Silicio Solar: Un réquiem por Puertollano

Quién lo iba a decir de Silicio Solar, aquella amistosa visitante del espacio exterior que prometía horizontes de felicidad a los humanos puertollaneros… Sí. Quién iba a decir que la bella nave nodriza se despojaría de su camuflaje mostrando la maraña tentacular de un galáctico predador de ayudas públicas.

Quién se lo iba a esperar de Silicio Solar, que vino como un colonizador del Nuevo Mundo, cambiando cuentas de cristal por oro a los nativos que jubilosos le recibían en los oscuros manglares de la jungla; y quién iba a caer en que los bondadosos conquistadores de allende la Mar Océana se pertrecharían de corazas y picas a la caza de subvenciones perdidas.

Silicio Solar ha mostrado definitivamente su lado oscuro, haciendo honor al nombre del grupo empresarial en el que está integrada: PILLAR Group. Su inmovilismo durante las negociaciones del Expediente de Regulación Temporal de Empleo, y su decisión final de registrar la propuesta en sus draconianas condiciones iniciales (y ello a pesar de la aprobación de una subvención de más de ocho millones de euros procedentes del Estado español, amén de la puerta abierta a otras posibles ayudas) sólo se explica en un contexto de voracidad desenfrenada o de una encubierta decisión de cierre irrevocable.

Las protestas que están teniendo lugar durante estos días en la Concha de la Música escenifican con diabólica lucidez el presente de Puertollano. Un fúnebre escenario. Lápidas desoladas. Pañuelos de duelo agitados por un lánguido réquiem. Y la gran pancarta colocada como un siniestro epitafio: “La muerte de Puertollano empieza con nuestros despidos”.

La muerte de Puertollano. La muerte es consustancial a la vida, porque hay que ver lo mucho que le puede cambiar la vida a la persona que se muere. De hecho, los acontecimientos que nos cambian la vida suelen suceder de repente. La muerte, por ejemplo. Pero, ¿nos hallamos realmente ante la crónica de una muerte inesperada? Pues quizá no tanto, aunque nadie, desgraciadamente, quisiera prever a tiempo el estallido de la burbuja fotovoltáica.

El prólogo: incluso en los buenos viejos tiempos proliferaron en Silicio Solar las denuncias sindicales apuntando al incumplimiento de derechos laborales, sanciones, despidos improcedentes y precariedad, sin que las autoridades investigaran eficazmente el grado de cumplimiento de derechos y deberes de los trabajadores o las posibles negligencias en los criterios de selección de personal.

El nudo: a mediados de la pasada década, incluso plantas deficientes y mal diseñadas obtenían beneficios sólo con el importe de los subsidios, mientras florecía la especulación de terrenos asociada a esta industria. A partir de 2008 vendría el recorte y desaparición de las cuantiosas primas y subvenciones al sector fotovoltaico, el empuje de los países asiáticos y la caída de precios de los componentes.

El desenlace: se resuelve en episodios como el ERE de Silicio Solar, que afectará a prácticamente la totalidad de su millar de trabajadores; la precaria situación de Solaria; o la paralización de proyectos como los que iba a ejecutar Renovalia, la cual, por cierto, quería construir en Puertollano el mayor parque fotovoltaico del mundo…

Ahora, la noqueada ciudad de Puertollano se hace de cruces ante la inamovible postura de una empresa que ha contado con todas las facilidades, subvenciones y ayudas imaginables, y que fue respaldada con fondos públicos procedentes del Plan Miner y el Fondo Social Europeo. Y los trabajadores y ciudadanos no paran de hacerse la pregunta: después de todo, después de los apoyos, después de los grandilocuentes anuncios de prosperidad provenientes de la propia empresa, después de las prometidas ampliaciones… ¿Tan pocos beneficios ha obtenido Silicio Solar durante la última década?

Para responder habría que conocer la composición del grupo Pillar Group, las relaciones entre sus empresas, su accionariado y su arquitectura financiera. Pero, al margen de ello, una cosa está clara: sólo una verdadera diversificación e internacionalización podrían abrir las puertas a un futuro más esperanzador. De lo contrario, Silicio Solar, y con ella Puertollano, seguirán volando con alas de cera… Que son un pésimo equipamiento para los mineros cósmicos que explotan las ardientes vetas del sol.

Twitter: @santosgmonroy
http://santosgmonroy.blogspot.com

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