Impostura

José RiveroLa desaparición de la Librería CILSA y de la tienda de música TIPO, se inscribe en la larga nómina de caídos en el altar impoluto de la globalización. Tengo escrito en un texto de próxima publicación sobre el Centenario de la Cámara de Comercio de Ciudad Real, llamado justamente ‘Las cenizas del comercio’ algo sobre estas muertes de locales y negocios. “De todo ello, de todo ese complejo amalgamado, iluminado, cristalizado, refrigerado y diseñado, la faz del Comercio giró sobre sí misma, para verificar el triple salto mortal. Salto de su desubicación, de su desmaterialización y de su transubstanciación invisible. Desubicación, dando paso de los locales comerciales y calles comerciales a los refulgentes Centros Comerciales, alojados en periferias urbanas anónimas e intercambiables y ubicables hoy ya en el Reino del Ocio. Desmaterialización a través de la desaparición del comercio de toda la vida, a manos del permanente Made in China, capaz de fagocitar todo lo precedente y destruir el artesanado local y el pequeño comercio. Y transubstanciación, desde que apareció esa suerte de cadena de clones que atiende al nombre de Franquicia. También la desnaturalización virtual desde que somos usuarios del e-comercio o comercio electrónico. Con lo cual todo presente es ya pura ceniza del pasado, como cita Azúa al advertirnos que “en cuanto concebimos un mundo en tiempo pasado ya hemos cubierto de ceniza el tiempo presente, le hemos marcado, ojeras, arrugas y cicatrices”.

cuchilleria Es decir la desaparición de tales razones comerciales del ámbito cultural, no sólo se inscriben en los daños colaterales y muy señalados, del IVA cultural; sino en la lógica argumental del comercio contemporáneo. Poblado de extinciones, mutaciones y supresiones de cientos de razones mercantiles y de registros comerciales. Baste con observar lo que emerge de un texto canónico de apenas treinta años de antigüedad, como fuera el trabajo de Cecilio López-Pastor,  ‘Pequeña historia local. Ciudad Real: medio siglo de su comercio’. Un texto lleno de cadáveres ilustres o de zombis muy visibles, escrito en tiempos  en que ese triple cambio citado antes, no había enseñado los dientes ni había apaleado a los menestrales y horteras de las abacerías y talabarterías.

Ahora, tiempo después de aquella marejada, la nómina de caídos por el Progreso Comercial, son ingentes. Y hoy absolutamente extraviados y desconocidos para la gran mayoría. Haciendo extensivo, con esos procedimientos, el modo de conocimiento de la redes sociales. Que resuelven como valor cognoscible en el Altar del Progreso Laico y Económico, sólo valor de lo actual y de lo último.

Si miramos atrás, y sólo en el gremio librero, veremos con sus extinciones y muertes entre las flores, un reflejo de todas las vicisitudes habidas en el seno del sector editorial, en la sociedad española misma, en la cultura del libro y en el aliento de las nuevas tecnologías. Veremos con la muerte de librerías y editoriales, de revistas y periódicos, un reflejo de lo que vamos siendo o un signo más de la impostura que nos recorre y modela.tartessos

Por quedarnos con el recuento de librerías del olvido, a las que hemos contribuido a enterrar entre todos, ya se han citado algunas memorables como Oretum y Tartessos. A las que habría que agregar Guadiana, Torregrosa, Aspa, Vivar, Minerva, Lérida. Recuento que podría ampliarse a Cines y teatros y Galería de Arte. En una muestra palpable de que todo lo que se extingue entre nosotros, nos  va matando un poco.

Periferia sentimental
José Rivero

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4 COMENTARIOS

  1. Quién iba a decir que Fahrenheit 451 se iba a convertir cuarenta y cinco años después en realidad. Lo único que cambian con respecto a la película son los agentes que acaban con los libros.
    Genial el artículo D. José.

  2. “en cuanto concebimos un mundo en tiempo pasado ya hemos cubierto de ceniza el tiempo presente, le hemos marcado, ojeras, arrugas y cicatrices”. Jo.

  3. Maestro Rivero, el problema es que ganando 400 euros al mes y viviendo en un piso de dos habitaciones con dos hijos, a lo más que llegas es a tener un Libro Electrónico que no ocupa espacio y que tiene la opción de comprar lo que te imponen por Internet. Puede que algo haya de impostura pero, quién se permite el lujo de tener una biblioteca en casa? Una habitación entera de libros a día de hoy?!

    • No te falta razón en lo de los 400 € y los 65 m2, para tener biblioteca propia. Pero hay bibliotecas colectivas y públicas qe deben cubrir esas adquisiciones de papel y garantizar a esas librerías yertas un poco de vida.
      Por esa regla de tres y dada la estrechez inmobiliaria, dentro de unos años la memoria privada de los hogares (discos de vinilo, libros analógicos, fotos propias, cintas de video, casettes, etc) habrá quedado miniaturizada a un pen drive y poco más.

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