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En un mayo surgieron periódicos de dilatada trayectoria, nacieron baloncestista de los de antaño y fenecieron religiosos que se tornaron santos

- 4 julio, 2018 – 21:523 Comentarios

Manuel Cabezas Velasco.- Tres cuartos de siglo han transcurrido desde que en plena autarquía del régimen franquista naciese en las entrañas de Ciudad Real un periódico que, aunque diezmado por la era digital y la competitividad de medios que han surgido al amparo de internet siendo consecuencia de ello la edición sólo semanal del periódico en papel además de su versión digital, desde hace poco más de un año. Hablamos del diario Lanza, aparecido un 20 de mayo de 1943.

lanzaEn estos días resuenan peticiones para que el rotativo decano de la región tenga un mayor reconocimiento a través del otorgamiento de la condición de Ciudadano Ejemplar en la localidad de Ciudad Real. Sin embargo, esa petición obedece a la historia que vino después de aquel año 1943, y está aún pendiente de ser contada. ¿Cuál era la situación que llevó al nacimiento del periódico en la década de los cuarenta? Retrocedamos algunas décadas.

Las raíces en las que se asienta el diario Lanza las expone alguien que lo conoció de muy primera mano, el periodista – y exdirector del citado rotativo y curiosamente nacido en el mismo año – José Antonio Casado Corrales. Así queda expresado:

“Nace <Lanza>, y no pertenece ni a la cadena del Movimiento ni a los periódicos católicos de Edica. Tampoco es una empresa privada. Parecería que ees un meteorito caído del cielo, sin relación alguna con el resto de los medios de comunicación del franquismo.

Nada más lejos de la realidad. Aunque, a primera vista, dada la maraña jurídica que es preciso montar para que aparezca el periódico, Lanza no tenga nada que ver con el entramado o el sistema informativo del Movimiento, en realidad forma parte del mismo, por voluntad expresa de sus fundadores y porque el contexto político tampoco permitía otra cosa.

<Lanza> nace al amparo del Consejo Provincial de Ordenación Económica, pero con el mandato expreso de que <cumpla la elevada misión de difundir los principios que encarna nuestro Movimiento. E, inmediatamente, una vez concedida la autorización de publicación, <pasa a depender económicamente de la Jefatura Provincial del Movimiento>-

Es una situación anómala que se remedia nueve años más tarde cuando el periódico pasa a la Diputación por varias razones, pero entre ellas destaca – y conviene subrayarlo porque este motivo se ha minimizado en algunas versiones de la historia del periódico – <la importante operación económica inicial y posteriores con las que esa Corporación viene subvencionando al periódico>” [1]

El periodo comprendido hasta desde el comienzo del siglo XX hasta la guerra civil tenía, desde un punto de vista periodístico, como abanderados de la prensa ciudadrealeña a El Pueblo Manchego y a Vida Manchega – este último, bajo sus dos modalidades, primero revista y posteriormente periódico, cerraba definitivamente a las puertas del propio conflicto bélico.

La llegada de la guerra propició que se incrementase la propaganda en ambos bandos, utilizándose para ello las publicaciones periódicas respectivas. Avance, Konsomol o Unión surgieron en aquellos años para mantener informados a los combatientes, por parte de las agrupaciones de izquierdas. De corte falangista, pareció circular clandestinamente un periódico manuscrito conocido como Quinta Columna, teniéndose constancia en Ciudad Real a partir de 1938.

La guerra civil, sin embargo, dio otro resultado. El bando vencedor impondría sus nuevas condiciones. El Pueblo Manchego, periódico conservador y católico que tendría una vida de 1911 a 1936, y Vida Manchega ya habían desaparecido. El año de 1943 vino a suplir aquellas ausencias. Los diarios El Alcázar, con su propia redacción en la capital, y el Lanza serían los nuevos protagonistas. En el caso de este último, un 20 de mayo de 1943 vería por primera vez la luz con su primer número recién salido de los talles de la Editorial Calatrava. Inicialmente vendría subtitulado como “Diario Gráfico de la Tarde”. Fue fundado y dirigido por José Gutiérrez Ortega, jefe provincial de la F.E.T. y de las J.O.N.S., siendo su subdirector Carlos María San Martín, y su redactor jefe, Cecilio López Pastor.

La situación de estos dos periódicos aparece descrita por el propio Casado de la siguiente guisa:

“El periódico se imprimió de 1943 a 1963 en la Editorial Calatrava, donde tenía también la redacción y administración en unas habitaciones alquiladas, pared por medio con su competidor, la edición local de <El Alcázar>. Cuando cumplía los veinte años, logró alcanzar uno de sus principales anhelos: tener unas instalaciones propias, dejando de depender de otros para la tirada. En junio de este año, Lanza adquirñia un solar en la calle Comandante Guerrero, Libertad a continuación, después de haber descartado una serie de ideas que no cuajaron, como construir un edificio nuevo para el periódico en unos locales de la Diputación junto al Hogar Provincial, donde estaba ubicada la imprenta.

<Se intentó ligar el periódico a los talleres de la imprenta del Hogar Provincial, propiedad de la Diputación, …, para una explotación conjunta del periódico y la imprenta. Pero el proyecto no se llevó a cabo. Y entonces se adquirió la casa de la calle Comandante López Guerrero 5, (hoy, Libertad) en que todavía continúa el periódico, aunque no se descarta la construcción de un moderno y nuevo edificio, para el que, en alguna ocasión, se pensó que podría ir sobre el solar de los talleres de Vías y Obras de la Diputación, junto al Hogar Provincial, al marcharse dichos servicios al local dejado vacante por el Ministerio de Obras Públicas en la Ronda, junto a lo que hoy es Cuartel de la Policía Nacional y el viejo cuartel de Caballería de la Guardia Civil>” [2]

Y, nuevamente Casado, nos indica cómo hizo su aparición el que hoy se ha convertido en decano de la prensa manchega:

“El 20 de mayo de 1943, a la caída de la noche, las voces de los vendedores, al grito de <¡Ha salido Lanza!>, pusieron una nota de color en las calles de Ciudad Real. El grito de los voceros y el ir y venir de los vendedores, de un lugar a otro, con el periódico en sus brazos o en un carrillo, entraría a formar parte del paisaje urbano durante muchos años. Era el sector más vistoso y aparatoso de la distribución del diario. Poco a poco fueron surgiendo los quioscos, las papelerías se convertirían en puntos de venta de la prensa, el reparto no se haría directamente y todo el circuito de la distribución alcanzaría cotas de profesionalidad difíciles de imaginar.

Al principio, la máquina de imprimir era lenta…” [3]

En cuanto al momento en el que el diario Lanza surgiría, continuando con el citado libro, referimos nuevamente:

“Lanza, dice Martínez de la Casa, nace cuando la Segunda Guerra Mundial estaba en todo su apogeo y, como es evidente, y de acuerdo con las tendencias de Falange, el periódico se alinea con las potencias del Eje en la cruzada anticomunista.

Posteriormente, ante el cariz de los acontecimientos, se irá produciendo un espectacular salto mortal para transformar la germanofilia en anticomunismo. En 1943 la situación interna sigue siendo la de un país que intenta rehacerse de los desastres de la guerra y, por lo tanto, es frecuente encontrar en las páginas del periódico anuncios de racionamientos, cortes de luz, dificultades para encontrar piso y auge del negocio del estraperlo. El año 1943 es importante para el deporte local, ya que se funda el Deportivo Manchego, aprovechando los restos del antiguo Atletic Club Manchego y la llegada de los soldados licenciados tras la guerra.

El periódico tuvo mucho de Boletín Oficial los primeros años. Publicó en separatas individuales la <Reglamentación del trabajo en las Minas de Almadén en 1948, los discursos íntegros de Franco, o las leyes fundamentales publicadas en Cortes.

Cuando la guerra terminó en 1945, la transición iniciada el año anterior se completa. El diario se vuelca en las propuestas de paz de los aliados, y comienza a desarrollar un ardiente anticomunismo.” [4]

En este primer ejemplar [5], además de rendir homenaje al Caudillo y a José Antonio Primo de Rivera en su primera página, rodeados de noticias relativas al conflicto bélico mundial en especial de los países del Eje; otras noticias reseñables de ese día serían:

  • “Solemne bendición de nuestros locales. El Prelado dedicó unas frases de aliento y cariño a LANZA”, refiriéndose a la visita del Ilmo. y Rvmo. Dr. D. Emeterio Echevarría Barrena en la que se bendijo la nueva vida del rotativo.
  • “Ciudad Real tiene su periódico. Motivos fundamentales de su aparición”, por el subdirector Carlos María San Martín.
  • “Hacia la creación del Instituto de Estudios Manchegos. Dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas”, donde se señala la futura creación de la citada institución y los pasos que habían de darse.
  • “Un voluntario de Valdepeñas, caído en Rusia. Desde febrero de 1942 se encontraba en el frente”.
  • “La Diputación edificará un nuevo pabellón en el Hospital Provincial. Caminos vecinales, viviendas protegidas y ampliación de los Servicios del Hogar y Casa Cuna”, refiriéndose así a los planes que el presidente de la Corporación provincial exponía en cuanto a la labor de la actual gestora.
  • “Acuerdo conciliatorio entre el Sindicato local y una empresa minera de Puertollano”, refiriéndose a la reclamación presentada por la C.N.S. ante la Magistratura Provincial de Trabajo de Ciudad Real en nombre de 143 productores contra la entidad “Hullera San Esteban S.A.”, reclamándose una cantidad que ascendería a 25.000 pesetas; entre otras noticias.

La idiosincrasia del propio diario había quedado vinculada al propio Movimiento y así lo reflejaría entre sus páginas su propio fundador y director unos meses después de su surgimiento. Era un 30 de julio de 1943 cuando José Gutiérrez Ortega, Jefe Provincial del Movimiento – que hasta hace pocas fechas había sido titular de una de las vías de nuestra ciudad – escribía “FRANCO MANDA, la Falange obedece”, cuyo contenido es el siguiente:

“Los Régimes (Regímenes) políticos son Instituciones que las naciones se dan, en consecuencia con sus especiales características y manera de ser.

Dos son las condiciones esenciales que en un Régimen debe tener para que pueda ser perdurable: que el pueblo se lo haya dado así mismo, sin presión de nadie, y, que responda a su sentir en un momento determinado.

Estas dos condiciones existen en el Estado nacionalsindicalista que España, por su exclusiva voluntad, se dio el 18 de Julio de 1936, pero con una circunstancia más que revalida y hace inconmovibles las dos condiciones anteriores, a saber: que dicho Régimen está rubricado por la sangre generosa de cientos de miles de españoles.

Los suspicaces, los leguleyos, los que siempre encuentran un motivo y una razón de “peso” para encubrir la traición, tendrán necesariamente que enfrentarse con esta eterna verdad: la sangre derramada en millares de actos heróicos para que este Régimen fuera posible. Contra esto no caben subterfugios, porque los nombres del Alcázar de Toledo, Simancas, Virgen de la Cabeza, Belchite, etc., y esas Cruces de los Caídos que hoy se levantan en las plazas de España, impiden toda tergiversación, pues nunca con más acierto cabe la expresión de que “los muertos mandan”.

El Régimen nacionalsindicalista ha seguido una diáfana línea de conducta desde el 18 de Julio de 1936. Sus características, sus puntos programáticos, sus antecedentes, son españoles y nada más que españoles, sin relación con otros regímenes políticos extranjeros.

Hemos levantado una construcción maciza, tan típicamente española, que en sus raíces tradicionales se encuentra la mayor salvaguardia de su perdurabilidad. Por esto, ocurra lo que ocurra más allá de nuestras fronteras, nuestra posición será siempre la misma, la única que conviene a España, sin importarnos para nada el Régimen político, que otras naciones se den, porque nuestro sistema tiene vida propia e independiente y en nada pueden afectarle los cambios de fuera.

España, bajo la dirección serena y única del Caudillo, se siente firme y tranquila. Nuestra Nación será lo que quieran los españoles políticamente encuadrados en la Falange y nada ni nadie podrán cambiar su rumbo. Se equivocan, pues, los que más que en España tienen puesta su vista en el Extranjero para otear el más ligero cambio. Se equivocan los que se dejan influir por los acontecimientos internos de otros pueblos, siendo estos el barómetro de su optimismo o de su pesimismo.

Ocurra lo que ocurra, nadie podrá hacernos la más ligera presión, pues el solo pensamiento de esto crispa nuestros nervios y un deseo de lucha a muerte se encienda en nuestros corazones. Nadie lo ha intentado, ni nadie lo intentará, pero el simple anuncio de su posibilidad nos haría coger el fusil con solemne juramento de exterminio y si la Historia sirve para algo, que aprendan en ella a lo que se exponen los que intenten tamaño desafuero. El Caudillo dijo claro y fuerte hace muy pocos días: “exigimos a los demás, respeto y consideración al Régimen que a costa de tantos sacrificios, España se ha creado”.

Estas palabras pronunciadas por el Jefe Nacional de la Falange encierran una advertencia de la que nadie puede llamarse a engaño.

La Falange está clara y resueltamente a las órdenes de su Jefe Nacional. Franco manda y la Falange obedece. Nuestra camisa azul, que hoy más que nunca debe ser ostentada con orgullo por nuestros camaradas, nos marca una línea de conducta de la que nadie puede desertar. España tiene un Régimen: el nacionalsindicalista y un Caudillo: Franco. Nadie podrá desconocer estas sencillas verdades , pues nuestra respuesta sería inmediata, contundente y aniquiladora.

¡ARRIBA ESPAÑA!” [6]

De forma anecdótica, unas líneas más abajo de este texto, José Balcazar Sabariegos nos hablaba de la tradición gremial en Ciudad Real y cómo “en Ciudad Real hubo importantes tiendas de relojes, una de ellas establecida en la calle del Jaspe (hoy Hernán Pérez del Pulgar, el de las hazañas)” o “en el siglo XIX Vicente Arias, de Ciudad Real, fue un estupendo fabricante de guitarras, celebrado en todas partes”.

Los avatares de 75 años de existencia han llevado al diario Lanza a convertirse en el periódico más señero de la región, quedando sus raíces aquí reseñadas. El resto de su historia – a buen seguro con un desarrollo más profundo – bien merece ser consultada a lo largo de sus páginas y de todos aquellos que allí han participado en tan largo periplo.

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vicente paniaguaDifícil suele ser que uno sea profeta en su tierra o que sea recordado por los que le vieron nacer. Más dificultoso es, si cabe, que sean dos personas a las que le ocurra la misma circunstancia. Y, aún más, una tercera casualidad, que sean conocidos por una misma especialidad.

En el caso que nos ocupa, allá por el año 1947 nacería un muchacho que alcanzaría la nada despreciable estatura de un metro y noventa y cuatro centímetros. Y, si recuerdan, no se trataría del ya recordado alcazareño Antonio Díaz Miguel, sino de alguien a quien también le debe su vinculación con el mundo de la canasta. Su paisano tiene por nombre: Vicente Paniagua Logroño. Había nacido un 17 de mayo en Alcázar de San Juan.

Recientemente homenajeado en su pueblo natal al abrirse en flamante Pabellón Multiusos Vicente Paniagua en el noviembre pasado, y habiendo sido nombrado Hijo Predilecto en 2015, la historia de Vicente Paniagua va, sin lugar a dudas, vinculada al mundo del basket en el cual se cruzaría en diversas ocasiones con su paisano Antonio, al que sin duda alguna admiraba.

La oportunidad de aquel muchacho desgarbado llegó tal como se describe en la página del Real Madrid, de la siguiente manera:

“La carta del Real Madrid

Una carta cuando tan sólo era un niño le cambió la vida por completo. Vicente Paniagua jugaba en el Balmes de su Alcázar de San Juan natal (Ciudad Real) cuando el Real Madrid le requirió para realizar una prueba. El club blanco había puesto sus ojos en ese talento manchego de apenas 17 años que admiraba a su paisano Antonio Díaz Miguel. El paso del tiempo confirmaría que los ojeadores madridistas no se equivocaron.

Éxito es la palabra que mejor define la carrera de este intenso alero de casi dos metros. Anteponiendo siempre el bien común al lucimiento personal, Paniagua superó con creces el palmarés de su modelo a seguir. Con una veintena de títulos en sus 11 temporadas, el manchego es una de las referencias de la historia del Real Madrid.

Si con Antonio Díaz Miguel comenzó su amor por el baloncesto, con él se reencontró muchos años después. El técnico premió su juego y su buen hacer en el club blanco con la internacionalidad, llegando a vestir la camiseta de la selección española hasta en ocho ocasiones.” [7]

Este texto vendría a resumir, de forma somera, lo que Vicente Paniagua representaría en el mundo del baloncesto, pero ¿cómo llegó hasta ahí?

Cuenta Justo López Jareño en su página web cómo aquel muchacho destacó de la cantera alcazareña para dar el salto al club más laureado del continente europeo. De esta guisa nos precisa:

“… Alto y espigado desde muy joven, circunstancia excepcional entre sus contemporáneos españoles, que sólo eran eximidos del servicio militar si no llegaban al 1,55 m., de estatura, Vicen, con sus 1,92 m. suponía un caso raro de condiciones físicas especialmente aptas para el deporte de la canasta…

… Vicente ya veía jugar en Alcázar a otros pioneros de este deporte repartidos en diversos equipos locales como el Hércules, el Dinámico y especialmente >Los Niños del Pireo… También Antonio Díaz Miguel, el legendario seleccionador nacional, hizo sus pinitos es esos torneos antes de dar el salto al profesionalismo…

Pero fue en la pista de los PP. Trinitarios, que él mismo presenció cómo se arrebataba al antiguo huerto de los frailes como zona deportiva, en la que se instalaron unas rudimentarias canastas… y gracias al impuso de trinitarios… un humilde equipo de pueblo formado por un grupo de jóvenes casi adolescentes, lograse disputar dos fases de ascenso a la Primera División, lo que hoy sería la ACB española…

…Vicente vivía y soñaba con el baloncesto… El C.B. Balmes marcó esta primera fase de su desarrollo como jugador, participando en la 3ª División provincial… Campeones de dicha categoría, subieron a 2ª División… El primero de sus entrenadores con el Balmes fue Antonio Flores…

… En uno de los partidos que se disputaban con motivo de la Feria de Alcázar, logra realizar una de las tres actuaciones “mágicas” de su vida frente al Club Fátima de Madrid, y el técnico visitante, Manolo Villafranca, lo anota entre sus posibles fichajes…” [8]

Quedaba claro entonces que su salto al Real Madrid no se haría esperar, aunque por aquel entonces ¡sólo tenía 16 años! Y eso obligaba a que alternase su formación con su participación en el segundo equipo. El destino en ese momento los volvería a unir. Díaz Miguel, reciente seleccionador nacional juvenil, lo llamará para que forme parte de la misma.

Aun perteneciendo al segundo equipo madridista, en la temporada 1965 – 66 llegó a protagonizar una de sus memorables actuaciones ante jugadores como Víctor Escorial al que lograría anular. El técnico madridista, Robert Busnel, sucesor de Ferrándiz, lo llegaría a calificar de diamante en bruto, más aún cuando en la final de Copa que el equipo madrileño ganó al Joventut de Badalona fue un auténtico quebradero de cabeza para el mítico Nino Buscató.

Esta actuación sería definitiva para que diese el salto a la primera plantilla. Así lo relata el propio Paniagua en la página de leyendas del baloncesto del Real Madrid:

“¿Quién te descubre y te ficha para el Real Madrid?

Fue Manolo Villafranca, cuando vino a jugar a Alcázar el Torneo de Ferias con el Fátima, en Segunda División. Nos enfrentamos y tuve la suerte de tener un día bueno, así que en el descanso Manolo ya estaba hablando conmigo para preguntarme si quería irme con él a Madrid. Le presenté a mi padre y aceptamos enseguida. Yo había estado en unas pruebas en el Frontón Fiestalegre un año atrás, en 1963, cuando en una locura de juventud me cogí un tren y me planté en la capital para hacerlas con unos 200 jugadores. Hablaron conmigo para que me quedase pero de aquellas no te pagaban, si tenía familia en Madrid te quedabas y jugabas con ellos, eso es todo. Aquello retrasó mi llegada al club hasta el año 1964, pero me vino bien porque me permitió coger mucha experiencia con jugadores muy fogueados. Cuando el Madrid realmente apostó por mí yo ya tenía una oferta de Antonio Díaz Miguel para jugar en el Águilas de Bilbao, pero Pedro Férrandiz no permitió que fichara con ellos y diseñó un equipo a medida para mí y Toncho Nava en Juveniles. Se nos unió Cristóbal Rodríguez y arrasamos. Recuerdo que, después de aquello, una tarde Ferrándiz habló conmigo en un café y me dijo que quería contar conmigo para el primer equipo. Yo había disputado la Copa de España con ellos, pero sólo al final, en la que me pusiera de perro de presa con Nino Buscató. Aquella defensa gustó mucho, metió sólo dos puntos, y quedamos campeones de España” [9]

Además de Ferrándiz y Busnel, a lo largo de los once años que estuvo en el Real Madrid, tuvo como entrenador a su antiguo compañero y amigo Lolo Sainz.

Otros hechos destacables serían algunas de las cualidades por las que era realmente conocido: ser el perro de presa de la estrella rival. Había ocurrido con Nino Buscató, pero llegó su refrendo en el concierto internacional, cuando el Real Madrid obtuvo el primer triunfo en la pista del TSSKA de Moscú, gracias a que su máxima figura, Sergei Bélov, no vería la luz del día al ser anulado literalmente por las capacidades y el pundonor del alero alcazareño.

Su salto a la selección nacional coincidiría nuevamente con Díaz Miguel en el banquillo, teniendo por entonces 19 años, aunque no volvería a serlo hasta tener los 27 años. Llegaría a las 20 internacionalidades.

A pesar de su exitosa trayectoria en el Real Madrid – donde obtuvo un Campeonato del Mundo de Clubes, 3 Copas de Europa, 10 títulos de Liga y 7 Copas del Generalísimo –, la vida de Vicente Paniagua Logroño no se redujo al baloncesto de élite cuando los focos ya no estaban pendientes de sus hazañas, encaminando sus últimos pasos como jugador en su tierra en el RENFE de Ciudad Real o en el Quesos García Baquero.

Una vez retirado, el mundo del baloncesto le llevó a ocuparse del cargo de Presidente de la Federación de Baloncesto de Castilla – La Mancha desde 1992 a 2007, siendo su sucesor Ramón Granados el que le otorgase la Insignia de Oro de la Federación de Baloncesto de Castilla – La Mancha. Representando posteriormente a la Federación Española como Jefe de Equipo de la Selección Nacional Cadete.

A buen seguro que su vida, a caballo entre Madrid y Alcázar de San Juan y vinculada al mundo del baloncesto, siempre dejará un hueco para otra de sus grandes facetas: la música, que a veces supuso algún que otro problemilla con alguno de sus entrenadores. Así lo reflejaba Amador Palacios:

“Adrian Vogel, españolísimo más rumano de nacimiento, desgrana curiosos hechos recónditos. Habla de Vicente Paniagua Logroño, aquel baloncestista español, nacido en 1947 en Alcázar de San Juan, que jugó como alero en el Real Madrid durante once temporadas. Cuenta Vogel que Paniagua, cuando tenía 18 años, <se gastaba la paga de un mes para acudir a Madrid a ver a los Beatles>. El actuaba como cantante del grupo alcazareño Los Gritos, en unión de sus paisanos el batería Eugenio Domínguez y los guitarras José Luis Aguilera y Julio Molina. Paniagua asistió con Vogel a la última actuación madrileña de Eric Burdon en el teatro Lara en 2013. Cuando entró a formar parte del conjunto madridista, el entrenador Pedro Ferrándiz le obligó a cortarse el pelo” [10]

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san juan de avilaHace 175 años un centro educativo de la ciudad fue fundado por el General Espartero. Era un 7 de marzo de 1843. Se denominaba Instituto de Segunda Enseñanza de Ciudad Real.

Inicialmente ubicado en los terrenos de la Merced y en la actualidad cercano al Campus Universitario y flanqueado por la ronda de Calatrava, la calle Carlos López Bustos y la Avenida de Camilo José Cela, ya es conocido desde hace décadas como “Maestro Juan de Ávila”.

Por lo que se refiere al personaje que da nombre al centro, Juan de Ávila, había nacido finalizando el siglo XVI o iniciando el siglo XVII (1599 ó 1600 son las fechas de nacimiento, sin precisar de forma atinada cuál es la correcta en la mayoría de los casos) un 6 de enero.

Por la relevancia que adquirió en vida el santo, en fechas recientes el anterior Pontífice, Benedicto XVI, en una carta apostólica llamada “Ad perpetuam rei memoriam” de 7 de octubre de 2012 le proclamaría Doctor de la Iglesia. De este texto cabe extraer lo siguiente:

“… con la ayuda de Dios y la aprobación de toda la iglesia, esto se ha realizado. En la plaza de San Pedro, en presencia de muchos cardenales y prelados de la Curia romana y de la Iglesia Católica, confirmando lo que se ha realizado y satisfaciendo con gran gusto los deseos de los suplicantes, durante el sacrificio Eucarístico hemos pronunciado estas palabras:

<Nosotros, acogiendo el deseo de muchos hermanos en el episcopado  y de muchos fieles del mundo entero, tras haber tenido el parecer de la Congregación para las Causas de los Santos, tras haber reflexionado largamente y habiendo llegado a un pleno y seguro convencimiento, con la plenitud de la autoridad apostólica declaramos a san Juan de Ávila, sacerdote diocesano, y a Hildegarda de Bingen, monja profesa de la Orden de San Benito, Doctores de la Iglesia universal, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo>. Esto decretamos y ordenamos estableciendo que esta carta sea y permanezca siempre cierta, válida y eficaz, y que surta y obtenga sus efectos plenos e íntegros, y así convenientemente se juzgue y se defina; y sea vano y sin fundamento cuando al respecto diversamente intente nadie con cualquier autoridad, conscientemente o por ignorancia.

Dado en Roma, en San Pedro, con el sello del Pescador, el 7 de octubre de 2012, año octavo de Nuestro Pontificado.” [11]

En la exposición de motivos que aparecen en la citada carta se nos relatan las vicisitudes que jalonaron la vida y obra del santo almodovense, y siguiendo las mismas profundizaremos en el personaje que nos ocupa.

Nacido en la localidad de Almodóvar del Campo – Ciudad Real -, en una familia que gozaba de una cierta posición económica, sería el hijo único Alfonso de Ávila – de ascendencia judía – y de Catalina Gijón o Xixón – apellido que podría emparentarla con otro ascético almodovense, Juan Bautista de la Concepción.

La acomodada posición económica de la que gozó Juan en sus primeros años de vida procedía de las minas de plata que su padre poseía en Sierra Morena y de la condición de hidalguía de su madre.

Así, tras haber estudiado Gramática y Latín de pequeño, cuando contaba la edad de unos catorce años estudio Leyes en Salamanca, durante los cuatro años siguientes. La devoción del joven Juan y la implantación de los estatutos de limpieza de sangre en la citada Universidad le condujeron a un retiro en su pueblo natal. Allí comenzaría una vida de dura penitencia.

Más tarde, aconsejado por un franciscano, encaminaría sus estudios hacia Artes y Teología. Sería Alcalá de Henares su destino y, de la mano del maestro Domingo de Soto, conocería al que sería futuro arzobispo de Granada y gran amigo durante toda su vida, Pedro Guerrero. También trabó amistad con el venerable Fernando de Contreras, el Padre Francisco de Osuna y el mismísimo Ignacio de Loyola. Por aquel entonces fallecerían sus padres, dejándole una importante herencia, motivo por el cual regresaría a su localidad natal para oficiar su primera misa y repartir entre los pobres lo heredado al festejar dicho acontecimiento.

El futuro Bachiller Ávila – que había conocido en Alcalá un mundo lleno de intelectuales, profesores y condiscípulos, como fueron Domingo de Soto, Juan de Medina, Pedro Ciruelo, Fernando Burgos o Juan de Valdés, por citar algunos – se ordenaría sacerdote a los 26 años (1526), y huyendo de buscar prebendas y canonjías, marchó para Sevilla con la intención de embarcar como misionero para las Indias, acompañado del dominico Julián Garcés nombrado primer obispo de Tlaxcala (México).

Su pasado judeoconverso – por línea paterna – pudieron cerrarle de nuevo las puertas para no cumplir aquella meta o, más bien, cuando en la localidad hispalense, entró en contacto con Fernando Contreras – quien le hablará de la labor evangelizadora en Andalucía –, Fr. Domingo Valtanás y el arzobispo Alonso Manrique, deseoso de que permaneciera evangelizando en Andalucía, “las Indias del mediodía español”.

En Sevilla, el eramismo había recalado procedente de las aulas complutenses, surgiendo un foco de tendencia luterana. La intransigencia que tenía las relaciones entre cristianos viejos y nuevos adquiría cierta intensidad en aquellos momentos. Eran los tiempos en los que Juan de Ávila se inicia en el ejercicio pastoral eligiendo Écija como su centro de operaciones, donde comenzaría su predicación y lectura pública de las epístolas de San Pablo, reuniendo a niños en la misma casa donde se hospeda para así enseñarles el catecismo, a mayores para comentarles la Pasión y a sacerdotes celosos, predicadores y austeros. También lo haría en Alcalá de Guadaira. Llegará incluso en el año 1531 a ser infundadamente acusado ante la Inquisición como sospechoso de herejía por luteranismo y cierta simpatía hacia los judeoconversos, lo que le llevaría, al no defenderse, a estar encarcelado durante algo más de un año (hasta 1533). Pareció que los enemigos de Juan de Ávila se sentían amenazados ante la libertad evangélica con que denunciaba sus vicios. Era conocido por entonces como “El Apóstol de Andalucía”.

A pesar del infortunio, el tiempo de cárcel lo llenó iniciándose en la redacción del Audi, filia – tratado publicado de forma clandestina en Alcalá en 1556 y escrito para Doña Sancha Carrillo, rica y hermosa joven que, bajo su dirección, había renunciado a un brillante porvenir en el mundo y vivía en la soledad de la casa paterna, consagrada a la oración – y de algunas de las cartas que más tarde engrosarían su Epistolario. Y con su salida de la prisión sus enemigos consiguieron el efecto contrario, puesto que el pueblo lo llegó a considerar como un héroe.

Tras su absolución, a buen seguro que la ayuda del obispo de Córdoba, el dominico Fr. Juan Álvarez de Toledo, fue importante a la hora de establecerse en dicha diócesis y así iniciar su labor educativa.

En Córdoba iniciaría su labor en 1535, donde también entablaría amistad con Fr. Luis de Granada – su discípulo, amigo y primer biógrafo –, pasando tres años después a Baeza de la mano del obispo Don Rodrigo López.

Organizó predicaciones por los pueblos andaluces (sobre todo por la Sierra de Córdoba) y consiguió muy sonadas conversiones de personas de alto rango.

Amistó con el nuevo obispo de Córdoba, Cristóbal de Rojas.

En la localidad de Granada, en 1536, desarrolló su actividad durante algunos años, en tiempos del arzobispo Gaspar Dávalos. En las Actas Capitulares de 1538 se recogería por vez primera el título de Maestro Ávila aunque sin haber constancia de donde obtuvo dicho grado.

Granada sirvió como lugar previo para dar forma a la Universidad de Baeza en 1539 – año a partir del cual recorrió predicando y fundando instituciones docentes numerosos pueblos y ciudades de Andalucía, La Mancha y Extremadura.

En Baeza, la inicial Escuela General sería convertida, en Universidad por Paulo III y en 1549 se tendría la primera colación de grados, separados en: Escuela de primeras letras, Escuela de mínimos, mayores y menores para Latín, Griego y Hebreo y, en el caso de los futuros sacerdotes, las facultades de artes y teología.

La original, innovadora y de corte liberal Universidad de Baeza vio surgir de sus aulas a Pérez Valdivia, Loarte o Jerónimo de Prado, que serían continuadores de su fe y su obra.

Intervino también en la conversión del Duque de Gandía, futuro San Francisco de Borja, y del soldado y entonces librero ambulante Juan Ciudad, que llegaría a ser san Juan de Dios.

Fundó numerosos seminarios y colegios – hasta una veintena se alcanzan – y animó a la creación de la Compañía de Jesús, puesto que había entrabado cierta amistad con Ignacio de Loyola. Al mismo tiempo, mantenía una voluminosa correspondencia con sus hijos espirituales y con cuantos le pedían consejo.

En 1551 el arzobispo de Granada y amigo don Pedro Guerrero quiso llevarle como teólogo asesor a la segunda sesión del Concilio de Trento; la falta de salud impidió que asistiera, aunque le remitiría dos importantes Memoriales de gran influencia en los documentos conciliares, principalmente en los decretos de reforma y sobre los sacramentos, repercutiendo así en toda la Iglesia.

Durante sus diecisiete últimos años de vida, su mala salud le hizo sufrir mucho, pero soportó la prueba sin una queja.

Hasta su residencia definitiva en Montilla (desde 1554 por su enfermedad) el Maestro Ávila no cejó de misionar por Andalucía, y otros puntos de la Mancha y Extremadura, al mismo tiempo que creó escuelas, colegios mayores y estudios generales, y formó una escuela de discípulos que continuarían su labor en campos diversos y específicos. Murió en Montilla el 10 de mayo de 1569. Allí reposan sus restos. Santa Teresa, al enterarse de su fallecimiento, se puso a llorar. Cuando le preguntaron por qué lloraba, respondió: “Lloro porque la Iglesia de Dios pierde pierde a una gran columna”.

De sus obras, Hervás y Buendía nos enumera lo siguiente:

“Epistolario.- Cartas Espirituales.- Del conocimiento de sí mismo.- De la oración.- Pláticas a los Sacerdotes.- Doctrina para mancebos.- Alteza de la Predicación.- Audi Filia.- Cinco tratados para apercibirse a la venida del Espíritu Santo.- Tratado del Amor de Dios.- Del Smo. Sacramento de la Eucaristía.- Pange lingua et Sacris solemnis.- Festividades de la Sma. Virgen María y de S. José.- Vida de Sta. Teresa de Jesús.- M.S. en la Biblioteca Nacional.- Advertencias que dio para el concilio toledano que se había de celebrar luego del de Trento.- Carta sobre las obligaciones de los prelados, reyes y señores a dar buen ejemplo.- Cualidades que deben tener los obispos.- De todos estos escritos existen varias ediciones y se hallan traducidos en todos los idiomas.” [12]

Entre sus discípulos cabe mencionar a: Juan de Villarás, Bernardino de Carleval, Pedro de Ojeda; Hernán Núñez; Alonso de Molina, Alonso Fernández, Pedro Rodríguez, Bernardo Alonso, el licenciado Núñez, Marcos López, Juan Sánchez, Pedro Fernández de Herrera; Luis de Noguera, Hernando de Vargas, Juan Díaz; Esteban de Centenares; Mateo de la Fuente; Diego Vidal; Luis de Granada; Los jesuitas Diego de Guzmán, Gaspar Loarte, Antonio de Córdoba, Francisco Gómez, Juan Ramírez; el doctor Diego Pérez de Valdivia; Hernando de Contreras.

Maestro de santos, experimentado conocedor de los caminos del espíritu, fue amigo y consejero de muchos de los de su tiempo, entre otros Ignacio de Loyola, Tomás de Villanueva, Juan de Ribera, Pedro de Alcántara, Teresa de Jesús, Juan de la Cruz.

El fundador de la Compañía de Jesús deseó verlo en ella, utilizando al de Villanueva como intermediario para tal fin; no sucedió así, pero Juan de Ávila orientó hacia la naciente Orden un buen número de sus mejores discípulos que, además de vitalizarla, pronto difundieron su enseñanza y su testimonio por Europa y, a través de las misiones, en el continente americano, en tierras asiáticas y hasta en el corazón de África.

La fama de santidad en vida fue por todos conocida. Después de su muerte, en 1623 se instruyó en la archidiócesis de Toledo su Causa de canonización. El papa Benedicto XIV aprobó y elogió su doctrina y escritos en 1742, y León XIII en 1894 lo beatificó. En 1946 Pío XII lo nombró Patrono del clero secular de España y Pablo VI lo canonizará en 1970, siendo promotora de la Causa la Conferencia Episcopal Española.

Por la calidad de su enseñanza y del vigor de su testimonio, a partir de entonces comenzó a plantearse la posibilidad de su doctorado, solicitado formalmente en 1990 por la Conferencia Episcopal. A esta primera súplica siguieron las de 1995 y 1999, ya en el entorno del V centenario de su nacimiento.

En 2002 fueron reconocidos sus méritos en la doctrina del Maestro San Juan de Ávila. Tras finalizar los trabajos requeridos, el 12 de marzo 2010 se presentó a Benedicto XVI la definitiva súplica del doctorado y el 10 de abril quedaría entregada en la Congregación de las Causas de los Santos la correspondiente Ponencia.

Hoy en día, en cualquier población – a buen seguro Almodóvar del Campo y Montilla serán de las primeras – es recordada la labor de este Doctor de la Iglesia, teniendo en nuestra capital varios motivos de homenaje al mismo, una calle, un centro educativo e incluso la escultura que se erige en la Plazuela de los Mercedarios.

MANUEL CABEZAS VELASCO

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[1] CASADO CORRALES, José Antonio: LANZA. Cincuenta años de empresa informativa. Diputación Provincial de Ciudad Real. Pp. 163 – 164.

[2] CASADO CORRALES, José Antonio: Op. Cit., p. 347.

[3] CASADO CORRALES, José Antonio: Íbidem cit., p. 354.

[4] CASADO CORRALES, José Antonio: Íbid. Cit., pp. 374-375.

[5] Lanza. Diario Gráfico de la Tarde. 30 de Julio de 1943.

[6] GUTIÉRREZ ORTEGA, José: “Franco manda, la Falange obedece”, en Op. cit. 30 de Julio de 1943. P. 3.

[7] Véase este enlace de la página del Real Madrid: https://www.realmadrid.com/sobre-el-real-madrid/el-club/historia/jugadores-de-leyenda-baloncesto/vicente-paniagua-logrono

[8] Página de Justo López Carreño: http://www.futbolistajaro.es/deportivos/Primera/paniagua.php

[9] http://leyendasbaloncestorealmadrid.es/noticias/entrevistas/390-vicente-paniagua-con-el-sistema-de-rotaciones-actual-nuestro-real-madrid-hubiera-sido-mejor-todavia]

[10] PALACIOS, Amador: “Un toledano en Acapulco”, en ABC, 28/11/2017 (https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/centenario-quijote/abci-toledano-acapulc0-201711282230_noticia.html)

[11] CARTA APOSTÓLICA San Juan de Ávila, sacerdote diocesano, proclamado Doctor de la Iglesia universal BENEDICTO PP. XVI Ad perpetuam rei memoriam, en Carta Apostólica para la proclamación de Juan de Ávila como Doctor de la Iglesia (7 de octubre de 2012) | Benedicto XVI (https://w2.vatican.va/content/benedict-xvi/es/apost_letters/documents/hf_ben-xvi_apl_20121007_giovanni-avila.html)

[12] FUENTE: HERVÁS Y BUENDÍA, I.: Diccionario histórico geográfico, biográfico y bibliográfico de la provincia de Ciudad Real. Tomo I. Imprenta de Ramón Clemente Rubisco. Ciudad Real, 1914.  pp. 169-170.

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3 Comentarios »

  • Charles dice:

    Como ya es costumbre, unas interesantes y atractivas pinceladas de unos acontecimientos que recuperan la identidad desde el recuerdo.
    La joven periodista aldeana Dª. Victoria González, en su Trabajo Fin de Grado, dice que “Lanza es un claro ejemplo de reinvención para asegurarse su vigencia en el mercado”. Y es que, ya sabemos que no sobrevive el más fuerte, sino el que mejor se adapta.
    En cuanto a D. Vicente Paniagua Logroño, pues, pasó de jugar en la calle y en el colegio el deporte que le haría profesional, a ser una leyenda del baloncesto y uno de los mejores embajadores de Alcázar de San Juan. Su vicio aún sigue siendo subir al Cerro de San Antón y prefiere pasar las vacaciones en Alcázar de San Juan.
    Por otro lado, es cierto que San Juan de Ávila tiene méritos más que abundantes para estar en el selecto y restringido club de los 35 Padres y Doctores de la Iglesia, la élite de la intelectualidad católica. No obstante, pasó un año en la prisión inquisitorial de Sevilla (sita en la colación del Salvador) como sospechoso de herejía por la Santa Inquisición.
    Fue hasta inventor, siendo capaz de concebir hasta cuatro ingenios hidráulicos destinados al traslado de grandes masas de agua, sobre todo para poder abastecer a asentamientos humanos en pueblos y ciudades.
    En definitiva, San Juan de Ávila fue un santo rebelde (con causa) y un maestro de maestros.
    Enhorabuena, D. Manuel…..

  • manuel cabezas velasco dice:

    Gracias Charles, gracias Ángel Manuel, a ambos por vuestro seguimiento. Los apuntes recibidos – o si son también críticas constructivas – son siempre aceptados de buen grado.
    Hasta el próximo

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